El Grupo Parlamentario del PRI votó en abstención el dictamen en materia de derechos de las personas trabajadoras artistas intérpretes o ejecutantes, al considerar que, aunque atiende una problemática real, presenta deficiencias estructurales que limitan su eficacia.
El senador Rolando Zapata Bello reconoció que la propuesta incorpora elementos positivos, entre ellos el reconocimiento de artistas de doblaje y locución como trabajadores especiales, así como la regulación del uso de la imagen, la voz y las interpretaciones, con sanciones ante su utilización no autorizada.
No obstante, advirtió que el dictamen mantiene un enfoque limitado, debido a que regula de forma parcial el impacto de la inteligencia artificial sin un marco integral sobre datos, entrenamiento de modelos, responsabilidades de plataformas y mecanismos de gobernanza.
Señaló que persisten ambigüedades en aspectos clave, como el uso de obras para el entrenamiento de sistemas de inteligencia artificial, ámbito en el que no existen reglas claras ni esquemas efectivos de control o compensación, situación que genera incertidumbre jurídica y debilita la protección de derechos.
Asimismo, destacó que las industrias culturales representan cerca del 3% del Producto Interno Bruto y generan más de un millón de empleos, por lo que advirtió que la reforma podría imponer cargas regulatorias que afectarían principalmente a productores independientes, pequeñas empresas y creadores, con posibles consecuencias como menor número de proyectos y pérdida de oportunidades laborales.
Finalmente, el senador subrayó que el PRI mantendrá su disposición para la construcción de una legislación más sólida que garantice derechos reales y no disposiciones que queden en el papel, por lo que llamó a replantear la iniciativa con una visión integral, en respuesta a los desafíos tecnológicos y económicos del sector cultural.
