Cuernavaca, Morelos, 11 de septiembre de 2026.- La transformación del Sistema Nacional de Salud requiere profesionales capaces de convertir el conocimiento científico en políticas y acciones que mejoren la vida de las familias mexicanas, afirmó el secretario de Salud, David Kershenobich, durante la ceremonia de graduación de la generación 104 de la Escuela de Salud Pública de México (ESPM) del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), celebrada el pasado jueves 3 de septiembre.
Ante 144 egresadas y egresados de programas de especialidad, maestría y doctorado, el titular de Salud señaló que México avanza hacia un servicio universal centrado en la prevención y la atención primaria, que garantice el acceso efectivo y gratuito a los servicios, sin importar la afiliación de las personas o el lugar donde vivan.
“México necesita de su conocimiento, necesita de su compromiso y necesita de la evidencia que ustedes van a generar para que cada decisión de política de salud sea cada vez más una decisión justa, informada y humana.”
El secretario Kershenobich, quien fue nombrado padrino de la generación, destacó que el sistema de salud debe procurar el bienestar general de la población y no limitarse a atender las enfermedades una vez que aparecen. El propósito, explicó, es que las personas vivan en mejores condiciones y acumulen más años de vida saludable.
Precisó que este fortalecimiento enfrenta desafíos como la diabetes, la hipertensión, la obesidad y la enfermedad renal crónica, además de retos emergentes relacionados con la salud mental, el envejecimiento acelerado de la población y las desigualdades sociales.
“Ninguno de estos retos se resuelve solo con buena voluntad. Se resuelve con conocimientos rigurosos, evidencia científica, capacidad de gestión y profesionales formados para traducir el conocimiento en decisiones y proyectos que mejoren la vida y el bienestar de las familias mexicanas.”
El secretario de Salud llamó a las y los graduados a conservar el rigor científico, continuar su actualización profesional, cuestionar e investigar permanentemente. Les recordó que la salud pública se encuentra en constante evolución y que su título representa una nueva responsabilidad frente al país.
El director general del INSP, Eduardo César Lazcano Ponce, aseguró que el liderazgo en esta materia debe tener un propósito, fundamentar sus decisiones en la ciencia y colocar el bienestar colectivo por encima del beneficio individual.
“El futuro del liderazgo en salud pública está evolucionando hacia modelos centrados en la comunidad y orientados a la justicia social, que priorizan la inteligencia emocional y la adaptabilidad digital frente a una gestión jerárquica rígida”
Indicó que las nuevas generaciones deberán desenvolverse en sistemas de información cada vez más complejos, enfrentar la desinformación y utilizar herramientas como la inteligencia artificial, las simulaciones avanzadas y la realidad virtual. Asimismo, deberán contribuir a eliminar las barreras estructurales que impiden a los grupos más vulnerables alcanzar el mayor nivel posible de salud.
Lazcano Ponce sostuvo que la formación profesional debe avanzar hacia modelos flexibles, tecnológicos y vinculados con problemas reales. Invitó a las y los egresados a definir el éxito desde sus propios valores, sin perder su esencia y manteniendo una vocación auténtica de servicio y compromiso con el bien común.
Por su parte, el director de la Escuela de Salud Pública de México del INSP, Bernardo Hernández Prado, informó que la institución ha reestructurado sus programas académicos, fortalecido la vinculación entre docencia e investigación e iniciado posgrados duales con otras instituciones, entre ellas la Universidad Nacional Autónoma de México.
Añadió que también se han ampliado los intercambios con universidades nacionales y extranjeras, así como la colaboración con instancias educativas y del sector salud, a fin de responder a las necesidades cambiantes de la población.
“Quienes hoy se gradúan constituyen un grupo muy especial, con grandes inquietudes académicas y sociales, así como una elevada conciencia sobre la equidad de género, la no discriminación y la protección del ambiente.”
Hernández Prado pidió a la generación 104 no temer al cambio y conservar su capacidad crítica, iniciativa y compromiso social. Reconoció también el acompañamiento de familiares, amistades, docentes, investigadores y personal administrativo durante su formación.
Desde 1922, la Escuela de Salud Pública de México ha preparado a generaciones de profesionales que contribuyen al país desde la epidemiología, la investigación, la gestión y la formulación de políticas públicas. Con la graduación de esta nueva generación, México suma talento especializado para avanzar hacia un sistema de salud universal, preventivo, equitativo y cercano a las necesidades de la población.
