En México, siete de cada diez trabajadores (70%) afirman haber experimentado burnout recientemente, mientras que cuatro de cada diez (40%) dicen sentir una presión constante en su trabajo y uno de cada cuatro (25%) reporta jornadas laborales largas o poco flexibles. Así lo revela el Barómetro de Talento de ManpowerGroup.
“El primer paso para garantizar la desconexión del colaborador es establecer límites claros dentro de la cultura laboral. Cuando las organizaciones evolucionan de una cultura basada en horas a una centrada en resultados, se genera mayor autonomía, eficiencia y respeto por el tiempo personal, combatiendo así las jornadas extensas y poco flexibles”, afirmó José Luis Aguilera, director de Talent Solutions Rigth Management.
El estudio también señala que sólo 36% de los trabajadores mexicanos perciben niveles bajos o nulos de estrés laboral. Las cifras varían por tipo de puesto: únicamente 33% del Personal Esencial de Primera Línea reporta bajo nivel de estrés; en el caso del Personal Operativo, Administrativo y Profesional la cifra es de 36%, y entre los directivos alcanza 37%.
Por género, las desigualdades se evidencian: 70% de las mujeres reportan altos niveles de estrés laboral, frente al 60% de los hombres.
A nivel generacional, el estrés afecta de manera casi uniforme: 69% de las y los Centennials se sienten altamente estresados; entre los Millennials, el estrés impacta al 70% de las mujeres y 59% de los hombres, mientras que en la Generación X el impacto es aún mayor, con 71% de mujeres y 60% de hombres reportando altos niveles de estrés.
“La inversión en bienestar organizacional es hoy una necesidad estratégica. Garantizar la salud mental de los empleados no solo protege a las personas, si no sostiene la productividad y construye organizaciones más resilientes. No hay productividad sostenible sin personas sin un buen balance de vida personal y laboral.” agregó José Luis Aguilera.
Finalmente, el directivo subrayó que “La cultura laboral debe procurar generar espacios donde el talento se expande, no donde se desgaste. El balance entre la vida personal y el trabajo debe verse como una estrategia de negocio. Las organizaciones que hacen del trabajo un entorno sostenible no solo cuidan a su gente: forman equipos más productivos, innovadores y leales”.
