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El gordo pero silencioso negocio del coque

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Bueno, ya no tan silencioso luego de que el más reciente incendio en la coquizadora de la Refinería de Dos Bocas colocó bajo la mirada pública la generación, almacenamiento y comercialización del coque como subproducto en todo el sistema de refinación de Pemex Transformación Industrial (TRI) a cargo de Carlos Lechuga; el incendió que presuntamente mantiene detenidas las actividades esenciales en la refinería construida el sexenio pasado bajo la supervisión de la entonces secretaria de energía, Rocío Nahle, también colocó bajo los reflectores a Gabriel Cadena Salgado, director de Comercialización de la paraestatal.

Conforme a datos del Sistema Nacional de Refinación a la fecha se producen 77,500 barriles diarios de coque, 94% más que hace dos cuando se hizo una de las tantas inauguraciones de Dos Bocas -derivado tanto de la falta de capacidad de separación a nivel molecular en las coquizadoras de las demás refinerías, así como la ya casi estrenada- lo cual equivale al 20% de la producción de gasolina.

La baja eficiencia en la producción de combustibles líquidos de alto valor en contraparte a la creciente producción de un residual que debe ser desplazado de las refinerías, muestra señales que indican que para algunas empresas esta situación es un gran negocio teniendo a Pemex como su principal cliente.

En este entramado aparece ADN Energía, empresa vinculada a Grupo CLISA, controlado históricamente por los hermanos GustavoGudelio y Gerardo Cavazos Marroquin. La firma ha construido una posición dominante en el manejo logístico del coque en refinerías clave como Madero, Cadereyta, Minatitlán, Salamanca y Tula.

Controlar patios, transporte y almacenamiento es, en los hechos, controlar un eslabón crítico de la refinación.

Sin embargo, el crecimiento de este consorcio también ha estado rodeado de cuestionamientos, no solo por sus estrechos vínculos con personal de Pemex Comercialización: algunas investigaciones señalan posibles irregularidades en operaciones de transporte e incluso vínculos indirectos con episodios polémicos en la región carbonífera de Coahuila.

Y vaya que se trata de un negocio gordo: hasta 60 millones de pesos semanales por cada refinería en la comercialización, casi 1,600 millones de pesos mensuales en conjunto y cuya transacción no siempre es clara y menos los costos para su manejo.

 

Silver Blue compra banca privada de Romo

A casi un año de que el Departamento del Tesoro “pusiera dedo” sobre tres bancos mexicanos al inculparles de lavado de dinero -y que provocó la intervención de esas instituciones por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores- la administradora de activos SilverBlue de Cesar Urrea, compró la división de banca privada de Alfonso Romo, a la firma Vector Partners que formó parte de Grupo Vector.

La cifra de la transacción no fue revelada, pero vale destacar que la directora de Vector Partners, Rebeca Pizano, se incorpora al equipo de Sliver Blue para darle continuidad a las transacciones de financiamiento de banca especializada a Pymes luego de haber sido revisadas hasta por debajo de la lengua.

Silver Blue levantó hace 9 años fondos privados por 2 mil millones de pesos que contribuyeron a financiar a ocho empresas mexicanas en sectores como retail, turismo, nearshoring, publicidad, alimentos, salud y purificación de agua. Ahora, el plan es potenciar su recién lanzada plataforma Mezzanine Founds para levantar otros 4 mil millones de pesos que soporte para créditos para empresas que requieran de 80 millones a 300 millones de pesos en “trajes a la medida”.

 

Austericidio y piloto ausente

Magnicharters, de Gabriel Bojorquez, desciende a velocidad de crucero para figurar como una quiebra más en la industria aérea. La quinta en un periodo de 10 años. Y es que, lo más probable es que se una al selecto grupo de Mexicana 1.0, Interjet, Aeromar y Mayair.

Pero con independencia a los errores financieros y comerciales que las aerolíneas, queda la duda del papel de la autoridad aeronáutica. No olvidemos que las líneas aéreas, al igual que los grupos aeroportuarios, operan bajo una concesión pública del estado, y de ahí se deprenden una serie de obligaciones de la Agencia Federal de Aeronáutica Civil (AFAC), a cargo del general, Emilio Avendaño para regular su operación.

De acuerdo con la ley de aviación civil y su reglamento tienen la facultad de supervisar la operación financiera, operativa, seguridad, administrativa y legal de aerolíneas y aeropuertos. Así que resulta increíble pensar que la AFAC no se haya enterado de la frágil situación que desde hace meses vivía Magnicharters y le permitiera seguir vendiendo boletos y transportando turistas que se quedaron varados al final de la Semana Santa… a menos que la incapacidad de esa agencia para cumplir su papel clave sea por el austericidio que ha vivido en los últimos siete años.

Aguas: no vaya a ser que la Federal Administration Aviation le recete a la autoridad aeroportuaria mexicana ooootra degradación de Categoría en vísperas del Mundial 2026.

 

Exoneran A Leonel Díaz.

Lo que comenzó como un evento de alto impacto mediático terminó en un revés jurídico contundente. La Fiscalía Especializada en Materia de Combate a la Corrupción

FEMCC -brazo de la Fiscalía General de la República- desechó la denuncia en cuestión de horas contra Leonel Díaz Rogel, fiscal anticorrupción de Morelos al que denunciaron en falso por supuestos cobres de “moches” en las indemnizaciones a víctimas.

Se armó tremendo borlote al momento de la denuncia, pero al ser desechada se evidenció la falta de elementos mínimos para siquiera admitirla. Y por tanto resultó improcedente.

Lo grave del caso es que en Morelos, como en otros estados, las disputas políticas buscan drenarse en casos judiciales aún sin sustento probatorio.

Lo positivo es que un funcionario público salió fortalecido y un denunciante en falso quedó bajo sospecha.

 

@mfloresarellano

floresarellanomauricio@gmail.com

 

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