En su video semanal, Ricardo Anaya señala el “engaño” del presidente López Obrador, al haber inaugurado la refinería de Dos Bocas cuando “le faltan años para estar terminada”: “López Obrador se ha convertido exactamente en lo que él mismo criticaba”, pues a propósito de la inauguración de obras sin terminar, declaró que eso era “pura faramalla”.
Anaya critica que los miles de millones gastados en los “caprichos” de López Obrador son un “tiradero” de dinero, que proviene de los impuestos de todos, “como si no hubiera otras necesidades”. En el AIFA, por ejemplo, se gastaron 100 mil millones de pesos y solo tiene 12 vuelos al día, “y además medio vacíos”, cuando en el Aeropuerto Internacional Benito Juárez hay 1000 vuelos al día, “y no le quieren invertir un peso”.
La refinería de Dos Bocas, por su parte, “es un absurdo por muchas razones”. Anaya reitera que “lo rentable para México es extraer petróleo y venderlo ahorita que su precio es alto”, y recuerda que, como lo dijo ya en un video anterior (reproducido por el propio presidente en la mañanera), “para cuando Dos Bocas pueda empezar a producir, pues va a estar más cerca la fecha en que ninguna marca importante va a volver a fabricar vehículos de gasolina”.
“Otra mentira es eso de que le va a traer muchos beneficios a Tabasco. Tristemente no es verdad. Donde hay refinerías, lo que queda cuando empiezan a operar es muchísima contaminación”, como hoy sucede en Tula, Salamanca y Cadereyta, y tampoco resuelve el problema del empleo, pues aunque ofrezca muchos trabajos durante la construcción, para operar una refinería se requieren solamente, en promedio, 400 personas.
Pero “la más grande de las mentiras, con la que han engañado a muchísima gente”, continúa Anaya, “es el cuento de que es en defensa de nuestra soberanía. O sea, este cuento de que no vaya a ser que un día haya una conspiración mundial y ningún país le quiera vender gasolina a México. A ver, eso es una tontería, porque el mercado de gasolina es uno de los más diversificados del mundo. Hay muchas alternativas para resolver el abasto de gasolina”.
En cambio, explica Anaya, en el mercado del gas sí es más difícil resolver el problema de abasto, y hoy México tiene una dependencia casi total del gas que importa de Estados Unidos. “Pero nosotros tenemos un presidente que se gasta 12,000 millones de dólares de tus impuestos en una absurda refinería y tiene completamente abandonada la estrategia nacional de gas, y por absurdo que parezca, resulta que ahí no le preocupa el nivel de importaciones”.
“Es tal el tiradero que está dejando López Obrador en el país: la inseguridad, las masacres, todo subiendo de precio, obras absurdas y sin terminar; es tal su tiradero, que por eso lo único que le preocupa es que en 2024 lo sustituya un títere, que le cubra las espaldas y que nos siga repitiendo la mentira. La mentira de que su tiradero de gobierno en realidad fue la magnífica cuarta transformación”.
Por eso, concluye Anaya, “en 2024 tenemos que dar un golpe de timón. Todavía estamos a tiempo”.
