El Grupo Parlamentario del PRI en el Senado presentó un punto de acuerdo para exhortar al Gobierno Federal al fortalecimiento de las acciones de prevención, monitoreo e infraestructura hidráulica ante la intensidad de la temporada de lluvias de 2026. Advirtió que el cambio climático incrementó la frecuencia y severidad de los fenómenos hidrometeorológicos que afectan al país.
Las y los senadores señalaron que, de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, durante las primeras semanas de junio se registraron lluvias torrenciales de 150 a 250 milímetros en distintas entidades del país. Además, la Comisión Nacional del Agua prevé una temporada de entre 16 y 20 ciclones tropicales en el Pacífico y entre 13 y 17 en el Atlántico, escenario que eleva el riesgo de inundaciones, deslaves y daños a la infraestructura.
Por ello, el Grupo Parlamentario del PRI solicitó a la Coordinación Nacional de Protección Civil, la CONAGUA y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana la presentación de un informe nacional sobre los daños ocasionados por las lluvias extraordinarias. Además, exhortó al fortalecimiento del mantenimiento y la rehabilitación de la infraestructura hidráulica, a la actualización de los sistemas de alerta temprana y a la evaluación de la suficiencia de los recursos destinados a la prevención de desastres, con el objetivo de proteger la vida, el patrimonio y la seguridad de las familias mexicanas.
El PRI destacó que estados como Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Veracruz, Puebla, Tabasco, Campeche, Quintana Roo, Yucatán, Michoacán, Colima, Jalisco, Estado de México, Ciudad de México, Hidalgo, San Luis Potosí, Sinaloa y Durango registran precipitaciones superiores a los promedios históricos. Asimismo, advirtió que especialistas de la UNAM identifican un cambio en los patrones de lluvia, con precipitaciones más intensas en periodos más cortos, situación que aumenta la probabilidad de inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra.
Las y los legisladores subrayaron que las inundaciones representan uno de los fenómenos naturales con mayores pérdidas económicas para el país, debido a las afectaciones en viviendas, carreteras, escuelas, centros de salud, actividades agrícolas y el patrimonio de miles de familias. En ese sentido, consideraron que la recurrencia de afectaciones en las mismas zonas evidencia rezagos en drenaje, desazolve, mantenimiento de infraestructura hidráulica y actualización de los atlas de riesgo.
