La senadora Mayuli Martínez Simón acusó al gobierno federal de construir una narrativa artificial sobre la seguridad en el país mediante la reclasificación de delitos y el manejo discrecional de las estadísticas, mientras la violencia continúa afectando a millones de mexicanos.
Desde la tribuna, la legisladora afirmó que la disminución reportada en homicidios dolosos no refleja la realidad que viven las familias mexicanas. “No bajó la violencia; cambiaron la forma de contarla. En materia de seguridad, el gobierno está obligado a hablar con la verdad. No se puede jugar con las cifras ni acomodar la información para construir una realidad que no existe”, sostuvo.
Al referirse al caso de Quintana Roo, señaló que durante el primer cuatrimestre de 2026 el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública reportó 438 homicidios en la entidad, de los cuales únicamente 50 fueron clasificados como dolosos, mientras que 330 quedaron registrados como culposos y 57 como otros delitos que atentan contra la vida. Además, se contabilizaron 58 tentativas de homicidio doloso.
“Cuando se cargan más casos al rubro de homicidio culposo, se reduce artificialmente la percepción de los homicidios intencionales. No es seguridad, es maquillaje oficial”, afirmó.
La senadora explicó que la diferencia entre homicidio doloso y culposo es fundamental, ya que el primero implica la intención de privar de la vida a una persona, mientras que el segundo deriva de imprudencia, negligencia o falta de cuidado. Sin embargo, advirtió que la estrategia gubernamental busca destacar únicamente la reducción de homicidios dolosos mientras otros delitos continúan creciendo.
Martínez Simón también alertó sobre el aumento de la extorsión en el país, al señalar que las víctimas pasaron de 725 en enero de 2026 a mil 080 en abril del mismo año. “La extorsión golpea directamente al comercio, al transporte, a los pequeños negocios y a las familias. Destruye la economía local y somete a la ciudadanía al miedo”, expresó.
Finalmente, recordó que a estas cifras se suma la llamada “cifra negra”, es decir, los delitos que no se denuncian y que representan alrededor del 90 por ciento de los casos, así como el incremento en desapariciones, violencia familiar y delitos sexuales.
“México no puede presumir avances en seguridad mientras millones de ciudadanos siguen viviendo con miedo. Morena no combate la violencia; la maquilla”, concluyó.
