Ante el anuncio del gobierno de buscar extraer gas natural a través del método conocido como fracking, si bien el sector privado vio positivo tan pronunciamiento, también mantiene sus reservas porque dicha explotación implicaría mayor apertura energética, algo que contraviene los postulados de la 4T.
Se trata de un giro significativo a la política energética con relación al gobierno de Andrés Manuel López Obrador donde la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo debería considerar la nula experiencia de Pemex en ese tipo de perforaciones, y por supuesto, la necesidad de inversión multimillonarias que difícilmente podrá acometer sola la empresa dirige.
Por lo pronto, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) señala que Pemex no Pemex no tiene ni la capacidad ni la experiencia necesaria en la extracción de este tipo de combustible.
Añadió que, para que estos proyectos sean rentables, será indispensable la participación de operadores privados, sobre todo foráneos y procurar condiciones de mercado que garanticen su viabilidad financiera en el mediano y largo plazo.
Hablamos que en la región sólo Estados Unidos y Argentina utilizan el fracking para la extracción de petróleo y gas, y que Pemex lleva varios años de atraso en el uso de esas tecnologías con todo y la caída de 70 por ciento de las reservas probadas de gas natural que encara México.
El IMCO indica que en los pasados 18 años el impacto del fracking en Estados Unidos para la extracción de gas natural ha sido tal que duplicó su producción en yacimientos no convencionales, convirtiéndose en el principal exportador para México con precios muy competitivos con los que no podríamos competir, y donde las primeras extracciones podrían dilatar entre 6 y7 años.
México se enfrente a una dura realidad donde la producción de gas natural cayó de 6.5 a 3.9 mil millones de pies cúbicos diarios, lo que pone de manifiesto una brecha creciente en la soberanía energética donde en algunas semanas llegamos a importar hasta el 80 por ciento de los requerimientos de ese combustible clave para la generación de electricidad.
La presidente Sheinbaum tendrá que convencer a la ala dura de Morena donde la buena noticia es que no es necesario llevar al Congreso ninguna nueva iniciativa energética, pero donde Pemex tendría que ir más allá de los contratos de servicios para atraer empresas interesadas en la extracción de gas natural en yacimientos no convencionales, hablamos básicamente de empresas extranjeras que deberán tener garantías e incentivos para comprometer dinero en proyectos que además son de larga maduración.
Y es que el costo de perforar y fracturar un pozo petrolero a través del fracking ó fracturación hidráulica es elevado y varía en función de las condiciones de profundidad, ubicación y complejidad geológica, además que el cierre o abandono de una explotación de ese tipo conlleva costos económicos y ambientales, de ahí que se requieran también consultas entre las poblaciones cercanas a dichas explotaciones.
Pero más allá de las consultas que también deberán llegar a los expertos se ve muy cuesta arriba que Pemex pueda acometer sola proyectos de fracking para gas natural, por ello el gobierno federal tendría que crear el entorno adecuado para traer capitales y tecnologías que en buena medida no existen en México.
La ruta del dinero
Antes de que concluya su cargo como director general del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL), Alfredo Domínguez Marrufo, debe responder a las exigencias de los trabajadores para que Alejandro Martínez Araiza, líder del Sindicato Nacional Alimenticio y del Comercio (SNAC), sea removido del puesto, al que llegó mediante elecciones fraudulentas.
El funcionario debe responder a las demandas legítimas de los trabajadores, quienes durante 7 años observan con impotencia, como Martínez Araiza usa para su beneficio personal el patrimonio gremial, que tan sólo en cuotas sindicales asciende a 500 millones de pesos.
El caso es que este 15 de abril se cumplirá un año de que Martínez Araiza se reeligió como secretario general del SNAC, en comicios en los que se cometieron 11 violaciones a leyes, por lo cual los trabajadores pidieron su remoción al CFCRL.
Entre las causales jurídicas de nulidad, se encuentran: adelantar los comicios siete meses antes de lo estipulado por los estatutos; presentar una planilla única encabezada por Martínez Araiza; no notificar a sindicalizados de la realización de las elecciones; registrar sólo a 11 por ciento de los 17 mil trabajadores del SNAC; usar un padrón electoral no verificado; excluir a centros de trabajo y miles de obreros con derecho a voto; no permitir la presencia de inspectores del CFCRL que dieran fe y legalidad al proceso.
Los trabajadores presentaron una demanda de nulidad de las elecciones ante el CFCRL, que quedó registrada en el expediente 10/02788, en el cual se menciona que el proceso electoral de reelección de Martínez Araiza, estuvo viciado de origen y violó los principios de democracia y libertad sindical.
Sin embargo, el Centro, adscrito a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, encabezada por Marath Bolaños López, hizo caso omiso, es complaciente con Martínez Araiza y el personaje se mantendrá en el puesto hasta 2030 en un segundo periodo, después de recibir el cargo en 2019, directamente de su padre, Marco Antonio Martínez Armenta.
Domínguez Marrufo concluirá su encargo el 29 de julio próximo, para el cual fue designado por el Senado desde el mismo mes de 2020. A fines de 2025, el funcionario no descartó la posibilidad de ocupar un segundo periodo, pero eso dependerá de la terna que presente la Presidencia de la República a la Cámara Alta.
En el colmo de la impunidad, Martínez Araiza nunca respondió al oficio enviado el 19 de mayo de 2025 por el CFCRL, en el que le solicitó informara sobre la administración del patrimonio sindical, de acuerdo con el artículo 373 de la Ley Federal del Trabajo.
Los trabajadores del SNAC opinan que Domínguez Marrufo debe dejar su cargo en julio de este año, ante la protección que brinda a un dirigente corrupto, pero antes de irse debe quitar el registro a Martínez Araiza, como secretario general del SNAC. ¿Será?
