En Ceremonia Solemne, el Senado de la República honró la memoria y vida del ingeniero Heberto Castillo Martínez, como un ejemplo de congruencia entre conocimiento, compromiso social y vocación democrática al servicio de México.
Durante el evento, se develó una placa para denominar al Salón de la Comisión Permanente con el nombre del ingeniero y un busto del político veracruzano, cuya placa conmemorativa a este evento resalta: “Ingeniero Heberto Castillo Martínez 1928-1997. Mi lucha no es la del odio de clases, porque pienso que es mucho más fuerte políticamente el amor que el odio. LXVI Legislatura. 14 de abril de 2026”.
La presidenta de la Cámara de Senadores, Laura Itzel Castillo Juárez, aseguró que los ideales, proyectos y reivindicaciones de Heberto Castillo siguen vigentes, pues como ingeniero su nombre es reconocido por sus aportaciones técnicas y matemáticas, y como político y representante popular, por su comprensión profunda de la realidad del país.
Manifestó que, nombrar esta sala del Senado de la República en referencia a una figura contemporánea de México, entraña una gran responsabilidad frente al porvenir de la institución, pues implica decidir de manera colegiada qué ejemplos han de orientar la vida parlamentaria, y qué trayectorias merecen ser destacadas como referentes éticos para el presente.
“Preservar esta memoria adquiere un sentido especial, en el contexto de las transformaciones institucionales que, respaldadas por el apoyo popular expresado en las urnas, afirman el país que queremos seguir construyendo”, agregó.
Su ejemplo, apuntó, es el de un hombre que nunca separó el pensamiento de la acción, ni la técnica del compromiso social, por ello, celebro que el nombre del ingeniero Heberto Castillo Martínez, quede desde hoy inscrito en este recinto como homenaje a una vida entregada a México.
“En mi calidad de presidenta del Senado, asumo este acto con plena conciencia de su dimensión institucional, y, en lo personal, como su hija, lo recibo con gratitud y emoción, porque esta Cámara no es ajena a su historia, aquí dio una de sus últimas batallas públicas, al defender con firmeza sus ideas, como lo hizo siempre, incluso en los momentos más difíciles de su vida”, destacó.
Ignacio Mier Velazco, presidente de la Junta de Coordinación Política, destacó que Castillo Martínez fue un “constructor de la democracia” en México y un hombre que hizo de la política “el arte del diálogo y de la paz”, cuya generosidad, ética y congruencia, enfatizó, debe ser ejemplo.
Tales actitudes “debemos de tenerlas presentes muchos políticos, de todos los partidos políticos”, expresó el senador; “por el bien de la democracia, la política no puede ser la lucha por el bien personal, sino el instrumento liberador, transformador”, añadió.
Destacó que Heberto Castillo fue también un pacifista, “arquitecto de la política” y estudiante que luchó por las libertades democráticas, algo que incluso le costó la cárcel; sin embargo, enfatizó el ideal del ingeniero de que las luchas “no tratan de cambiar de amo, sino se tratan de dejar de ser esclavos”.
Al hacer uso de la palabra por Morena, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, promovente de la iniciativa, dijo que esta develación es un homenaje, una definición política, una toma de postura sobre qué valores deben habitar en el Senado. “Que nadie olvide la lección que nos dejó Heberto: se puede hacer política sin renunciar a la honestidad, se puede luchar sin venderse y se puede pensar distinto sin arrodillarse.
Ricardo Anaya Cortés, coordinador del PAN, rememoró la participación de Heberto Castillo en el Movimiento Estudiantil de 1968 y la persecución política que eso le generó. Reconoció que “Don Heberto” era un hombre de profundas convicciones de izquierda, que tuvo la grandeza de acompañar la lucha democrática de quienes no pensaban como él.
El senador Jorge Carlos Ramírez Marín, del PVEM, aseguró que Heberto Castillo representa lo que es ser un hombre extraordinario y lo que es hacer de cada momento de vida y de cada espacio de decisión personal, una muestra de lealtad y compromiso con las convicciones y con la integridad.
Por el PRI, Manuel Añorve Baños dijo que se trata de un acto de justicia con un mexicano eminente, un luchador social comprometido con la causa democrática de nuestro país que destacó en todos los ámbitos de la vida nacional, y es referente de la lucha social y política de México. Celebramos que lleve el nombre de un destacado parlamentario, porque el Salón de la Comisión Permanente es un lugar donde confluye la pluralidad de ideas, encuentro de la representación de la nación y las entidades federativas.
Por el PT, el senador Alberto Anaya Gutiérrez dijo que hablar de Heberto Castillo es hacerlo de la historia del país, porque fue un hombre de ideas, acciones y sobre todo convicciones. Fue perseguido y vivió en la clandestinidad en momentos en los que el país hervía, por lo que salió a las calles, lo que le costó la libertad. “Luchó por las causas del país y hoy Herberto Castillo se sentiría orgulloso de que su lucha no fue en vano, porque se refleja en la revolución pacífica que inició en 2018”, resaltó.
El senador Luis Donaldo Colosio Riojas, de Movimiento Ciudadano, resaltó que el legado de Heberto Castillo se puede ver, pero también se puede sentir. Y prueba de ello es la tridilosa, usada en emblemáticos edificios del país como el Hotel de México, pero como ingeniero cívico construyó y siempre eligió el camino de perder la comodidad, pero jamás perder al país.
Heberto Castillo Martínez nació en Ixhuatlán, Veracruz, el 23 de agosto de 1928; ingeniero civil destacado y luchador social que inició su participación política en 1961 dentro del Movimiento de Liberación Nacional, a lado del general Lázaro Cárdenas del Río.
En 1968 participó en el Movimiento Estudiantil, dentro de la Coalición de Profesores de Enseñanza Media y Superior Pro Libertades Democráticas, junto a Luis Villoro, Elí de Gortari y José Revueltas.
Vivió en la clandestinidad durante nueve meses y huyó de la represión gubernamental por su lucha en favor de la democracia y la libertad. Fue capturado en mayo de 1969 y trasladado a Lecumberri, en donde permaneció como preso político hasta mayo de 1971 cuando salió de prisión.
Tras lograr la libertad, impulsó la formación del Comité Nacional de Auscultación y Organización, con el objetivo de consolidar un verdadero partido de masas y, posteriormente, en la fundación del Partido Mexicano de los Trabajadores.
Como ingeniero civil, fue profesor durante más de 20 años en las materias de Análisis y Diseño de Estructuras en la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto Politécnico Nacional y el Colegio Militar. Y fue en ese ámbito que desarrollo un sistema estructural que denominó Tridilosa, sistema usado en obras como el Hotel de México, la Torre Chapultepec y el Centro Médico Siglo XXI.
En sus últimos años de vida participó en el proceso de pacificación de Chiapas como integrante de la Comisión de Concordia y Pacificación (COCOPA), mediadora en el conflicto
Como parte del evento también se realizaron dos actos musicales; uno, de la autoría de Heberto Castillo Juárez e interpretación de Heberto Castillo y Horacio Franco; y otro de la autoría de Javier Castillo Juárez e interpretación de Lore Aquino.
En la ceremonia también estuvieron presentes Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación, y Ernestina Godoy Ramos, Fiscal General de la República.
