Cuando se habla de vehículos autónomos la conversación suele girar en torno a los automóviles que algún día podrían circular por las ciudades sin conductor. Sin embargo, esa transformación ya comenzó en otro lugar, lejos del tráfico urbano y dentro de una mina.
Fíjese que ASARCO, subsidiaria de Grupo México en Arizona, Estados Unidos, incorporó recientemente un sistema de transporte autónomo de materiales en sus operaciones mineras. La idea es sencilla, aunque sus implicaciones son profundas: un camión de acarreo realiza sus actividades dentro de la mina mientras es supervisado de manera remota por un operador ubicado en una estación de control.
El funcionamiento combina computadoras a bordo, cámaras, láseres y software remoto que permiten que el vehículo se conduzca de forma autónoma durante el proceso de acarreo de las rocas que contienen el mineral. El operador interviene para cargar y descargar el material mediante un control a distancia. Con esto, la mina Ray de ASARCO se convirtió en una de las primeras minas de Estados Unidos en introducir camiones de acarreo autónomos.
Sería un error reducir este avance únicamente a una demostración de tecnología. La relevancia del sistema está en el problema que busca resolver: Se reduce el desgaste de los equipos y se prolonga así la vida útil de las unidades, mientras que los camiones pueden operar las 24 horas, los siete días de la semana, transportando miles de toneladas y elevando la eficiencia de las operaciones. Los nuevos sistemas se sincronizan con los equipos que ya existen en la mina, sin afectar su desempeño, lo armoniza su incorporación a las operaciones.
Un aspecto menos visible, pero igualmente importante, es el impacto en las personas, ya que la adopción de esa solución abre oportunidades de formación y desarrollo profesional en áreas como la gestión de los sistemas autónomos, el mantenimiento y la tecnología digital enfocada a la minería moderna.
El verdadero cambio no consiste únicamente en que un camión pueda desplazarse sin un conductor dentro de la cabina. Lo relevante es que la tecnología comienza a modificar la manera en que se entiende la operación minera con mayor énfasis en la seguridad, una búsqueda permanente en esa actividad y donde la experiencia de ASARCO refleja precisamente esa transición.
La ruta del dinero
Una mezcla de expectación y optimismo prevalece en la industria automotriz por el fallo de la licitación consolidada de arrendamiento vehicular que prepara la secretaria de Hacienda que lleva Edgar Amador. Y no es para menos: además de representar un contrato de más de 18 mil vehículos para el gobierno federal, llega justo cuando fabricantes y distribuidores buscan recuperar terreno tras el golpe que significaron los aranceles impulsados por Donald Trump. Asimismo, el proceso es vigilado por Anticorrupción, de Raquel Buenrostro, quien con su paso por Hacienda le aprendió a estos mega contratos. Cuentan que además de Economía, al frente de Marcelo Ebrard, también siguen de cerca el proceso la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), de Guillermo Rosales Zárate y la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), de Rogelio Garza, así como armadoras como General Motors, Ford, Volkswagen y Nissan.
