Definitivamente no fue bien visto entre el oficialismo el acuerdo entre la Concacaf y Netflix para llevar al streaming la transmisión de los partidos de la Selección Mexicana de Futbol por todo lo que implica para el entretenimiento de las clases populares.
Aunque no ha habido una postura oficial ha trascendido que en la 4T no gusto llevar a esa plataforma tenga los derechos de las próximas ediciones de la a Copa Oro o la Liga de Naciones de la Concacaf.
En pocas palabras, dejar a amplios segmentos de la población sin la transmisión de esos torneos de futbol pegará en el ánimo social dado lo popular del deporte.
Se estima que más de 64 millones de mexicanos tienen como única alternativa de entretenimiento y acceso a la información a la tv abierta.
En nuestro país, y en especial el equipo tricolor, es sagrado y mucho beneficia en temas de cohesión social, siendo las familias de menores ingresos los que más ven la tv abierta.
Esto sin dejar de resaltar que para esos millones de mexicanos en su gran mayoría la televisión abierta es la única manera de vincularse, y ser parte de la pasión futbolera.
En especial cuando los torneos son fuera del país, y en el oficialismo se cuestiona que llevar a la Selección de México a servicios de streaming contraviene el acceso gratuito y democrático al deporte favorito de los mexicanos.
Otros que quedan mal parados con la decisión es la Concacaf ya que no se ve ni como un avance ni como una modernización del futbol, se trata de un evento más de mercantilismo en el deporte que resulta además clasista al privilegiar el ingreso sobre algo que le pertenece a todos como la Selección Nacional.
Desde la perspectiva económica con un país de millones de pobres el modelo resulta excluyente.
El caso es que tanto Concacaf como Netflix apuestan por rentabilidad, mientras a decir de los expertos resultará prohibitivo obligar a la población a pagar un servicio de streaming.
Ya en otro momento otros deportes han sido presa de sistemas de paga y a decir de especialistas en temas de comunicación terminará siendo desfavorable para la propia Selección Mexicana y su dirigencia que tal parece buscan privilegia el beneficio monetario por encima de todo.
La ruta del dinero
Nada que se cumplió en esta semana un año de que se celebraron comicios ilegales en el SNAC y con ello de la dirigencia que encabeza Alejandro Martínez Araiza. Estamos hablando de uno de los sindicatos con más peso en el sector de alimentos procesados y donde las autoridades laborales han dejado pasar toda clase de irregularidades, entre ellas, la falta de transparencia en la forma como se manejan las cuotas sindicales de los trabajadores. Queda claro que ante al menos 11 causales de nulidad al violarse diversas leyes la autoridad laboral tiene facultades para cancelar el registro del SNAC. Martínez Araiza se reeligió ilegalmente en unos comicios plagados de irregularidades de ahí que los trabajadores hayan acudido a solicitar la cancelación del registro ante el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL). De acuerdo a expertos en derecho laboral entre las causales jurídicas para solicitar dicha cancelación se encuentran adelantar de manera arbitraria los comicios siete meses antes de lo estipulado por los estatutos del SNAC, presentar una planilla única, registrar a sólo el 11 por ciento de los 17 mil trabajadores de ese sindicato, amén de utilizar un padrón electoral no verificado y excluir a varios centros de trabajo y miles de trabajadores de su derecho al voto.
