Un sector que resultó ganador con el Mundial de la FIFA 2026 fue el de las apuestas con crecimientos de doble dígito alto en ingresos, la incorporación de nuevos abonados a ese negocio y la consolidación de las apuestas en línea como el canal más relevante para esa industria.
Las primeras estimaciones apuntan hacia un crecimiento de 40 por ciento promedio, pero que en los juegos de la Selección de México llegó a duplicarse, de acuerdo a las primeras estimaciones de la Asociación de Permisionarios y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juegos de Apuesta en México (AIEJA) que preside Miguel Angel Ochoa.
Ochoa señala que en las próximas semanas se tendrás las cifras definitivas ya que la final entre España y Argentina traerá nuevo impulso al sector donde las apuestas en líneas permiten unas 70 mil combinaciones diferentes.
Otro aspecto que llamó la atención en el evento futbolístico fue la incorporación de más mujeres en una actividad tradicionalmente dominada por hombres, además de un crecimiento exponencial de las apuestas en línea durante los juegos con más audiencias lo que implicó un esfuerzo informático relevante para el sector.
Hasta el año pasado sólo las apuestas en línea en México se estima que alcanzaron para los permisionarios unos mil millones de dólares donde las apuestas deportivas significan el 56 por ciento del total.
La más reciente Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT) del INEGI estimó que hasta 2025 cerca de 4 millones de mexicanos participan en juegos con apuesta en nuestro país.
El presidente de AIEJA indicó que la llamada Pausa de Hidratación que inauguró la FIFA en este Mundial organizado por México, Estados Unidos y Canadá también fue un detonador de apuestas en los 104 juegos que tuvo ese evento deportivo.
Y bueno, de acuerdo con información de Codere, una de las casas de apuesta con más abonados en nuestro país, el Mundial de la FIFA 2026 generó un crecimiento de 75 por ciento en el registro de nuevos usuarios con depósitos iniciales sólo en el mes de junio pasado, amén de un crecimiento en la frecuencia en la que se realizan apuestas deportivas.
El crecimiento en el negocio de las apuestas en México de alguna forma fue reflejo de los que ocurrió en el mundo donde las primeras estimaciones arrojan un negocio de 60 mil millones de dólares en el Mundial que cerró ayer en New Jersey, y que compara favorablemente con los 35 mil millones de dólares generados en Qatar 2022.
Ochoa indica que el crecimiento del juego con apuestas también generó una incursión relevante de plataformas no autorizadas, de ahí la importancia de avanzar hacia una mejor regulación a las apuestas on line para evitar sorpresas desagradables para los usuarios, y donde el reto de la industria será consolidar el crecimiento que trajo el Mundial de Futbol.
La ruta del dinero
En más balances del evento futbolístico, el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) que preside Gabriela Gutiérrez Mora dijo que en los últimos tres años, el Mundial de la FIFA 2026 fue presentado como uno de los principales motores económicos para México. Las proyecciones anticipaban una derrama superior a los 65 mil millones de pesos, un crecimiento extraordinario del turismo, y un impulso sin precedentes para sectores como hotelería, restaurantes, transporte, entretenimiento y comercio.
Sin embargo, las primeras evaluaciones muestran un escenario más moderado, y queda claro que los beneficios de la competencia mundialista quedaron por debajo de las expectativas que se habían construido antes del arranque de la competencia.
De acuerdo con estimaciones del IMEF la derrama económica podría cerrar entre un 20% y un 35% por debajo de las proyecciones originales, como consecuencia de una menor ocupación hotelera en algunas sedes, un gasto promedio inferior al esperado por visitante y una distribución desigual del consumo entre las distintas regiones del país.
Por su parte, Moody’s estima que el impacto del Mundial sobre el crecimiento del Producto Interno Bruto será cercano a apenas 0.14 puntos porcentuales, una contribución positiva, aunque considerablemente menor a la prevista por diversos analistas meses atrás.
A pesar de ello, el torneo sí ha generado beneficios relevantes. Durante la fase inicial del campeonato, la actividad económica vinculada al Mundial impulsó el consumo en hoteles, restaurantes, centros de entretenimiento y comercios, particularmente en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, donde algunos corredores turísticos registraron ocupaciones cercanas al 85%. No obstante, el efecto no ha sido uniforme y muchos establecimientos fuera de las zonas de mayor concentración turística reportan resultados modestos.
Para Concepción M. Valadez Obregón, CEO y G100 Country Chair Communications, Advocacy & Mediation, la diferencia entre las expectativas y los resultados deja una reflexión importante para gobiernos y empresas.
«Los grandes eventos internacionales generan una enorme visibilidad, pero la exposición por sí sola no garantiza crecimiento económico. El verdadero valor está en la capacidad de transformar esa atención global en inversión, desarrollo empresarial, innovación y oportunidades que permanezcan mucho después de que termina el evento.»
Especialistas coinciden en que uno de los factores que explica esta diferencia es el perfil del visitante. Al tratarse de un Mundial organizado por tres países, el flujo internacional y el gasto de los turistas se distribuyeron entre México, Estados Unidos y Canadá. Además, una parte importante de los aficionados optó por viajes más cortos y presupuestos más limitados, reduciendo el gasto promedio esperado en comparación con otras ediciones del torneo.
A ello se suma un contexto económico internacional marcado por un consumo más cauteloso, mayores costos de viaje y una desaceleración en diversos mercados, factores que también incidieron en el comportamiento del turismo internacional.
Valadez Obregón destacó que el principal aprendizaje consiste en replantear la forma en que se mide el éxito económico de este tipo de eventos deportivos de alcance global.
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