El fracking es un término que se puso de moda en las últimas semanas. Pero ¿Qué carajos es? ¿Es una técnica para la extracción de gas natural y petróleo o un grito de auxilio ante la crisis económica del país?
Con una perspectiva real de crecimiento del PIB que no llega al 2% desde hace 7 años, y una deuda que llegará al 55% del PIB en 2027, ¿Qué tan importante es el uso del fracking?
La fracturación hidráulica o fracking es una técnica para extraer gas y petróleo de rocas profundas (lutitas) mediante la inyección de agua, arena y químicos a alta presión, perforando horizontalmente, es una práctica intrínsecamente dañina para el medio ambiente y las comunidades cercanas, pues implica un alto consumo de agua, riesgo de contaminación de acuíferos y sismicidad inducida.
Ante las demandas ambientalistas en su campaña, principalmente de organizaciones en estados del norte del país, el ahora expresidente Andrés Manuel López Obrador se comprometió:
“No vamos a permitir el fracking en México”, era el punto 75 de los 100 compromisos anunciados en el Zócalo el 1 de diciembre de 2018 López Obrador.
AMLO declaró explícitamente ante el “pueblo bueno y sabio” durante ese discurso: «No se usarán métodos de extracción de materias primas que afecten la naturaleza y agoten las vertientes de agua, como el fracking».
Aunque el presidente frenó intentos específicos de licitación con fracking en 2019, la técnica siguió siendo utilizada en la práctica bajo el argumento de necesidad energética, como reporta el informe final de Pemex en 2024, y al final del sexenio de López Obrador, entre diciembre de 2023 y marzo de 2024, el tema resurgió ante la necesidad de aumentar la producción de gas de Pemex, reavivando el debate sobre la política ambiental y la soberanía energética.
Organizaciones civiles y reportes señalaron que, a pesar de la prohibición discursiva, el gobierno continuó destinando presupuesto y autorizando proyectos de Pemex que incluían la fracturación hidráulica, especialmente en la zona norte del país.
La Alianza Latinoamericana Frente al Fracking ha cuestionado que la promesa se haya cumplido realmente, calificando el uso continuado de esta técnica como una «peligrosa» contradicción de la «4T».
Y en el Plan Estratégico de Pemex 2025-2035, bajo el pretexto de la “soberanía energética” y el aprovechamiento de recursos bajo esquemas tecnológicos supuestamente más sustentables, esa técnica vuelve a la agenda de Pemex.
La promesa de consulta de la presidente Claudia Sheinbauim Pardo, incluye consultar a los “expertos” de la UNAM, el IPN, el IMP y otras instituciones a las que en 7 años la 4T no ha convocado para consulta alguna. Incluso AMLO mencionó en sus conferencias que la UNAM se había «derechizado» y «alejado del pueblo» durante el periodo neoliberal.
Enrique Graue sólo mantuvo una relación distante y de tensión con AMLO, particularmente por casos como el de la ministra Yasmín Esquivel o el presunto «derechización» de la UNAM. Las interacciones fueron mediante cartas o reuniones privadas fuera de la mañanera.
Ahora Sheinbaum Pardo invito a un panel de científicos a la mañanera a “un grupo multidisciplinarios de expertos y expertas”, y los presentó como presentó el Comité de científicos y especialistas que analizarán la posible explotación sustentable de las reservas de gas natural en yacimientos no convencionales para disminuir la importación de este recurso. Se incluyó al actual rector de la UNAM Leonardo Lomelí.
También asistieron los titulares de otras instituciones educativas calificadas por AMLO como “promotoras de la ciencia neoliberal”, como el rector de la UAM, Gustavo Pacheco López, y el director general del IPN, Arturo Reyes Sandoval,
Si dan su aval ¿cuánto se va a invertir en el uso de fracking? Si la inversión física en Petróleos Mexicanos se desplomó 78 por ciento anual, sólo en el primer bimestre de 2026, según el reporte de la propia paraestatal.
En dicho periodo, Pemex destinó a maquinaria, construcción y mantenimiento de infraestructura, que son clave para la exploración, producción y transformación de hidrocarburos, 20 mil 971 millones de pesos, de acuerdo con datos del informe de Finanzas Públicas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el nivel más bajo desde 2008 en términos reales para un primer bimestre en ese renglón, según cifras de Hacienda.
“La idea es que, como todos ellos ya conocen este tema, algunos de ellos han investigado aguas subterráneas, otros han investigado geología, otros han investigado tratamiento de agua, que se pongan de acuerdo, se sienten, vean que hay que investigar adicionalmente y que en dos meses nos puedan dar una primera orientación. Y después seguir trabajando junto con nosotros en este tema tan importante para el país que representa en primer lugar soberanía”, dijo Claudia Sheinbaum.
El presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), el diputado Ricardo Monreal Ávila, justifica el uso de técnicas suplementaria para la extracción de gas y petróleo, pues explicó que México importa, principalmente de Estados Unidos, alrededor del 75 por ciento del gas que consume. Tal dependencia representa una vulnerabilidad estratégica. Basta mirar lo ocurrido en Europa durante la crisis derivada del conflicto entre Rusia y Ucrania: escasez, alza de precios y presión en hogares, industrias y sistemas eléctricos.
Kenia López Rabadán, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados se pronunció a favor de usar el fracking como técnica de extracción, pero con responsabilidad ambiental y eficiencia administrativa.
En tanto, Rubén Moreira Valdez, coordinador de los diputados del PRI; advierte que el uso indiscriminado e irresponsable del fracking puede llevar a nuevas tragedias como las explosiones, incendios y derrames de hidrocarburos que se han registrado en las refinerías Olmeca, en Dos Bocas Tabasco, y Deer Park, en Texas, EE. UU.
El fracking podría tener otra definición, un distractor más para evitar la discusión de la crisis económica y de seguridad en México, frente a la selección de candidatos para el 2027.
