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Seleccionado mexicano impulsa emprendimiento que lo apoya en su sueño

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Representar a México es uno de los mayores logros para cualquier atleta. Detrás de ese momento hay años de entrenamiento, disciplina y decisiones que pocas veces llegan a los reflectores. Ese es el recorrido que hoy culmina Alan Montemayor Stoeckel, seleccionado nacional de Concurso Completo de Equitación para los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, una de las competencias más relevantes del ciclo olímpico para los atletas de la región.

 

La equitación ocupa un lugar especial en la historia del deporte mexicano. Fue la disciplina que le otorgó al país su primera medalla de oro olímpica, en Londres 1948, y desde entonces ha forjado una tradición que hoy continúa con nuevas generaciones de jinetes. Dentro de ella, el Concurso Completo es una de las pruebas más desafiantes al combinar adiestramiento, campo traviesa y salto, donde la precisión, la resistencia y la confianza convierten al caballo y al jinete en un solo equipo.

 

En ese contexto, Alan Montemayor se ha consolidado como una de las jóvenes promesas de la equitación nacional. Su pasión por los caballos nació desde muy pequeño y, con los años, se transformó en una carrera marcada por la constancia y el vínculo que ha construido con Toná, el caballo con el que competirá en Santo Domingo 2026. Entre sus principales logros destacan el sexto lugar del ranking nacional de la United States Eventing Association (USEA), en la categoría Preliminary Young Adult en 2022; la clasificación a los American Eventing Championships en 2023; y el Campeonato Nacional CCI2*-L obtenido en 2025, resultado que le aseguró un lugar en la selección mexicana.

 

Alan descubrió su pasión por la equitación a los 14 años y lo que inició como una afición pronto se convirtió en un proyecto, apenas cuatro años después ya competía en pruebas internacionales. Desde entonces entendió que este deporte no se trata únicamente de técnica o velocidad, sino de construir un vínculo de absoluta confianza con el caballo, donde la paciencia, la comunicación y el respeto son tan importantes como cualquier entrenamiento. Esa conexión la ha encontrado en Toná, el compañero con el que hoy representará a México en Santo Domingo 2026 y con quien ha construido un binomio forjado a través de años de preparación, aprendizajes y desafíos compartidos.

 

Los Juegos Centroamericanos y del Caribe, el evento multideportivo regional más antiguo del mundo, reúnen a los mejores atletas del continente y representan una etapa clave dentro del ciclo olímpico. Para Alan, formar parte de la delegación nacional significa alcanzar uno de los momentos más importantes de su trayectoria deportiva y la oportunidad de competir con los máximos exponentes de la región.

 

Sin embargo, representar los colores de la bandera comienza mucho antes de entrar a la pista, implica reunir las condiciones necesarias para competir al más alto nivel y sostener una preparación que va mucho más allá del entrenamiento diario. Consciente de esa realidad, Alan encontró una forma de convertir su pasión en un impulso para seguir avanzando. Así nació Toná Bars, una marca de barras de granola artesanal inspirada en Toná, su compañero de competencia, que hoy contribuye a fortalecer su preparación rumbo a Santo Domingo 2026 y refleja la determinación con la que enfrenta cada etapa de su carrera deportiva.

 

«Este año tengo la oportunidad de representar a México en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, pero la clasificación es solo una parte del reto. Llegar en las mejores condiciones también implica cubrir entrenamientos, viajes, atención veterinaria especializada y todo lo que requiere una preparación de alto rendimiento. Por eso nació #TonáBars. Quise crear algo que me ayudara a impulsar este camino y, al mismo tiempo, compartir un proyecto inspirado en mi pasión por los caballos, el deporte y la alimentación», señaló Alan Montemayor Stoeckel.

 

La historia de Alan refleja el compromiso de una generación de atletas que, además de prepararse para competir al más alto nivel, encuentra nuevas formas de sostener ese esfuerzo. Porque portar los colores de la bandera exige resiliencia, capacidad de adaptación, determinación de seguir avanzando aun cuando los retos aparecen fuera de la pista.

 

Hoy, Alan y Toná continúan su preparación con la mirada puesta en Santo Domingo 2026. Su historia recuerda que detrás de cada atleta que representa al país existe un esfuerzo silencioso que trasciende la competencia y abre una conversación sobre la importancia de seguir creando las condiciones para que el talento mexicano continúe creciendo, compitiendo y llevando el nombre de México a los escenarios más importantes del deporte.

 

Acerca de Alan Montemayor Stoeckel

Alan Montemayor Stoeckel es jinete mexicano de Concurso Completo de Equitación y seleccionado nacional para los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. Es Campeón Nacional CCI2-L 2025* y ha desarrollado su carrera deportiva en México, Estados Unidos y Canadá, consolidándose como una de las jóvenes promesas del deporte ecuestre mexicano. Además, es fundador de Toná Bars, un emprendimiento que refleja su compromiso con el deporte, la alimentación natural y la búsqueda de nuevas formas de impulsar su carrera deportiva.

 

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