Desde 1956 y hasta 198las caravanas acercaban a las y los artistas con el público en todo el país.
Ahora, tras varias décadas ausente, regresa la Caravana con fotografías inéditas y material de los ídolos del pueblo que hicieron historia a través de todo el país.
A artir de este viernes se podrá apreciar en el Museo de Culturas Populares en Coyoacán.
La Caravana Corona fue un espectáculo itinerante, patrocinado por la Cervecería Modelo, el cual llevó a cada rincón de la República Mexicana a los artistas más importantes de aquel momento, hoy considerados como íconos en la historia del espectáculo de nuestro país. Esta maravillosa Odisea, cargada de visión, de pasión y, por supuesto, de un gran talento, fue posible gracias a dos grandes empresarios: don Guillermo Vallejo y su esposa doña Martha Badager.
La historia comenzó en 1956, en la ciudad de Minatitlán, Veracruz, nada menos que con la actuación del ídolo de México, Pedro Infante.
“La Caravana”, como todos la conocen, viajó por todo el territorio nacional, llevando diversión y esparcimiento a un público ávido de conocer en persona y escuchar en vivo a los artistas que tanto admiraban y que, hasta ese momento, solo era posible escuchar por la radio y; en algunos lugares, ver en el cine. Aunque parezca increíble, el costo de los boletos de acceso a este espectáculo, conformado por varios nombres famosos, de distintos géneros y siempre dispuestos a complacer al público, eran muy económicos.
Los recintos donde se llevaban a cabo las presentaciones podían ser teatros, cines, arenas de box y lucha, solares o en cualquier espacio propicio para montar un escenario. En ciudades como Guadalajara La Caravana se presentaba en plazas de toros o incluso en estadios, dando lugar a los primeros “Espectáculos Masivos”.
La Caravana recorría el país a través de cuatro principales rutas:
1) Gira por el Pacífico (la más larga, 40 días aprox.)
2) Gira por el Norte
3) Gira por el Bajío
4) Gira por el Sureste
El elenco se transportaba a bordo de dos autobuses, los cuales recorrieron miles de kilómetros de carreteras y caminos, incluidos algunos de los más peligrosos como la Rumorosa, el Cerro de la Sepultura o Mil Cumbres. Estos medios de transporte, cuando era necesario, se convertían en dormitorios, camerinos, comedor, casino, tendedero de ropa, etc., pues sólo algunas veces, cuando el tiempo lo permitía, la compañía se hospedaba en un hotel.
En estas, ya legendarias Caravanas, participaron grandes luminarias como Lola Beltrán, María Victoria, Ignacio López Tarso, Lucha Villa, José Alfredo Jiménez, Miguel Aceves Mejía, Irma Serrano “La Tigresa” Cuco Sánchez, Javier Solís, Amalia Mendoza “La Tariácuri” Fernando Fernández, Marco Antonio Muñiz, Juan Gabriel, Vicente Fernández, Tríos como Los Panchos, Los Diamantes, Los Tres Caballeros, Celia Cruz, Sonora Matancera, Sonora Santanera, Sonia López, Dámaso Pérez Prado, Mike Laure, Enrique Guzmán, Angélica María, César Costa, Manolo Muñoz, Los Teen Tops, Los Locos del Ritmo, Los Rebeldes del Rock, entre otros. También pasaron por sus filas grandes personajes como, Eulalio González “Piporro”, Xavier López “Chabelo”, Los Polivoces, Adalberto Martínez “Resortes”, Fernando Soto “Mantequilla”, Vitola, Gaspar Henaine “Capulina” y hermosas vedettes como Ninón Sevilla, Yolanda Montes “Tongolele” Olga Breeskin, Zulma Faiad e incluso el Profesor Zovek y El Santo “El Enmascarado de Plata”
Fungieron como maestros de ceremonia Pepe López, Humberto Elizondo, Salvador Escobar, y Pedro Weber “Chatanooga”, quienes tenían la encomienda de adelantarse a la próxima población con los “Números Resueltos” (artistas que no necesitaban acompañamiento adicional para su presentación, como tríos, magos, ventrílocuos, etc.) para dar comienzo a la siguiente función y lograr, así, que se llevara a cabo la proeza de lo que en La Caravana se conocía como el “triplete”, es decir, dar función, con un mismo elenco, en tres escenarios diferentes, en tres distintos municipios o ciudades; y claro está, en un solo día. Esta malabarística hazaña fue, a lo largo de 26 años, el día a día dentro de la Caravana Corona.
Los emblemáticos carteles, impresos a dos tintas en degradado azul y magenta, dan testimonio de las innumerables funciones llevadas a cabo por La Caravana y sobre todo de los estelares elencos que las conformaban. Los originales eran dibujados a mano, bajo la tutela del maestro “Pluma Blanca”, posteriormente eran impresos en la imprenta de los señores Vallejo, eran empaquetados y embarcados a su destino con la mayor confidencialidad para finalmente, en el momento oportuno, revelar el gran misterio. ¿Dónde sería el próximo destino de La Caravana?.
Doña Martha continuó desempeñando su labor por 9 años más, después del sensible fallecimiento de su esposo, don Guillermo Vallejo, el 5 de mayo de 1973.
La Caravana Corona llega a su fin en el año de 1982, dejando una historia escrita con letras de oro: trabajo, arte, talento, compañerismo, admiración y muchos aplausos.
