En México los secretos que el Estado custodia, bajo el expediente de una supuesta seguridad nacional no forman parte de investigaciones científicas, de invasiones de guerra o de armamentos sofisticados. No. Son desgraciadamente puros asuntos que tienen que ver con la corrupción que nos carcome como el estreptococo A, ese que amenaza con devorar cotidianamente partes duras y blandas de cualquier cuerpo.
Lo peor es que todo mundo conoce los casos Segalmex o, entre otros, los muchísimos en los que están envueltos los llamados Trivagos, así como familiares y miembros del equipo con el que dizque gobernó. Es hacerle a Tío Lolo pretender ocultarlos. Están a la vera de todos los caminos, en las puertas de todos los hogares, en las salas de todo comedero. Tratándose de corrupción en México, lo único que se necesita para exterminar, cuando menos a los emblemáticos, es empezar, como decía Mark Twain.
En cuanto al grupito de ignorantes que han llegado a las posiciones cumbre del Estado, ni hablar. Nadie se explica por qué siguen ahí, haciendo mucho daño. El problema es que la ignorancia ha sido copada también con las dádivas. Muchos y muchas de ellos reciben las maletas de los más corruptos del aparato.
Y mientras no ahuequen al ala, no será posible que se tomen decisiones sumamente urgentes, sin las cuales el reinecito de Cuarta… más allá de unos cuantos años. Caerá como cayó el imaginario Cuarto Reich que Adolf Hitler pretendía implantar.
La causa más visible es el abuso del poder que López Obrador ejerció desde la jefatura del Estado para obtener beneficios privados, el uso ilegal de recursos públicos, el tráfico de influencias y el desvío de fondos, mismos que constituyen actos de corrupción presidencial.
Se han dado en México, pero también ahora en los Estados Unidos con Donald Trump quien por segunda ocasión ocupa la Casa Blanca.
En ambos casos, tanto AMLO como Trump han empleado a sus hijos para, en el primer caso, crear una fortuna familiar antes inexistente y, en el otro, para acrecentarla exponencialmente.
Y hasta ahora en las dos situaciones lo que priva es la impunidad.
Aquí se da por la cobertura que la señora Claudia Sheinbaum brinda a su creador, protector y guía a, quien obedece ciegamente, aun a costa de su propio prestigio personal y de cómo es que pasará a la historia.
Allá por el control que el mandatario ejerce sobre el Partido Republicano y porque éste aún tiene el control de ambas cámaras ubicadas en el Capitolio.
Pero tarde o temprano deberán rendir cuentas.
Uso y abuso de los descendientes
Por lo anterior es que todos aquellos que en México claman porque el gobierno estadounidense intervenga para poner un alto a las raterías que aquí han perpetrado –continúan haciéndolo– José Ramón, Andrés (a) Andy, y Gonzalo (a) El Bobby López Beltrán, es porque quizá no se han percatado de lo que allá llevan a cabo Donald Jr. y Eric Trump.
Ya son incontables las investigaciones periodísticas que en nuestro país han sido dadas a conocer a la opinión pública sobre los enormes negocios que han emprendido los hijos de quien ahora reside en Casa “La Chingada”, gracias al tráfico de influencias y por haber colocado a amigos, prestanombres y, en una palabra, cómplices en cargos públicos “ahí donde hay”, como decimos vernáculamente.
En Estados Unidos, apenas, desde hace unas semanas se han publicado los negocios que los hijos del repetidor en el Despacho Oval han emprendido, también merced a la influencia que ejerce su padre en gobiernos diferentes al suyo, y aún en el propio.
El diario The New York Times ha llevado a cabo un minucioso conteo al respecto, a partir de que se diera a conocer lo que aquí llamamos declaración patrimonial de Trump tras su primer año de este su segundo mandato. Su fortuna creció en ese lapso 2 mil 200 millones de dólares.
Eric Lipton, reportero del Times neoyorquino, quien cubre las operaciones comerciales de la familia Trump, comentó que si lanzara un dardo al mapa, probablemente caería en algún lugar donde el presidente estadounidense o su familia tengan intereses comerciales. En el año pasado la empresa holding de Trump recaudó al menos 125 millones de dólares en pagos directos de fuentes extranjeras en países como Gran Bretaña, India, Indonesia, Irlanda, Omán, Filipinas, Qatar, Rumania, Arabia Saudita, Corea del Sur, Turquía, Vietnam y los Emiratos Árabes Unidos.
También en 2025, una firma de inversión vinculada a los Emiratos Árabes Unidos compró casi la mitad de World Liberty Financial, la principal empresa de criptomonedas de la familia Trump. Cuatro meses después, la Administración Trump acordó otorgar a los emiratíes acceso a sofisticados chips informáticos que impulsan la inteligencia artificial.
Poco después, Trump llamó por teléfono al presidente de Kazajistán para ayudar a una pequeña y desconocida empresa minera estadounidense a acceder a una de las mayores reservas de tungsteno sin explotar del mundo, un metal esencial. Tiempo después, sus dos hijos mayores, Donald Trump Jr. y Eric Trump, se convirtieron en inversores de una empresa que ahora posee una participación en dicha compañía minera.
La lista continúa. Funcionarios del gobierno vietnamita aceleraron un proyecto de golf de Trump al mismo tiempo que intentaban evitar los elevados aranceles estadounidenses. Una empresa surcoreana que presionó a Estados Unidos para que no impusiera sanciones a sus exportaciones de aluminio realizó un pago de 2 millones de dólares a la empresa matriz de Trump para un proyecto de campo de golf. Un fabricante de drones respaldado por los dos hijos mayores de Trump está negociando con países del Golfo que necesitan defenderse debido a una guerra iniciada por su padre.
Muchos han escrito sobre las posibles repercusiones de estas negociaciones en los propios Estados Unidos: su efecto en el estado de derecho, en la confianza pública en el gobierno, en la capacidad de Trump para centrarse en los intereses del pueblo estadounidense, en lugar de en los suyos propios.
Lo que quizás no se esté valorando lo suficiente es que probablemente tengan repercusiones en todo el mundo.
Con estos datos ahora en su posesión, ¿cree usted, de verdad, que desde Estados Unidos Trump intervenga aquí para llevar a la cárcel a los Trivagos y obligarlos a regresar el erario las decenas de miles de millones de pesos que se han embolsado?
Muchas veces, todos los mexicanos pecamos de ilusos.
Y por eso nos ven la cara quienes se dicen dizque gobernantes.
¿No cree usted?
Indicios
Y ya ahogado el niño, la señora Sheinbaum avisa que van a tapar el pozo. En su mentiñera de este martes ofreció poner límites a la opacidad gubernamental mediante un decreto que buscará impedir que las autoridades reserven información pública bajo criterios discrecionales. «Queremos que en estas nuevas leyes quede todavía más establecido que no pueden resguardar información a criterio de la autoridad, que tiene que ser transparente… a menos que esté en un proceso judicial, a menos que sea realmente de seguridad nacional; pero, si no, pues el gobierno debe ser transparente», lo cual no es ninguna concesión o gracia, sino una obligación de quien (mal) gasta los recursos que aportamos los pagaimpuestos al erario. * * * Por hoy es todo. Quedo muy reconocido con usted por su lectura a este Índice Político y, como siempre, le deseo ¡buenas gracias y muchos, muchos días!
https://indicepolitico.com
indicepolitico@gmail.com
@IndicePolitico
@pacorodriguez
