De eso no hay duda, pues quiere colgar en su sexenio en la sala de Palacio Nacional como trofeo en respuesta al robo que le hicieron de la Presidencia en 2006.
El Presidente se quiere lavar las manos y aventó la bolita al pueblo sabio, si ellos, los ciudadanos lo piden los investigamos, dijo.
Para nadie es secreto que el Presidente López Obrador no olvida ese negro 2006 cuando por una mínima cifra de votos el IFE de Carlos Ugalde decreto el triunfo de Calderón.
AMLO no aceptó y tomó la avenida Reforma, junto con Insurgentes las más importantes de México, Reforma. Ahí se montó el campamento por tiempo indefinido. Ahora viene el cobro de facturas.