Compartir

Si bien la inteligencia artificial puede optimizar procesos, la estrategia sigue siendo responsabilidad humana, y la decisión final siempre la toman las personas, señaló Giovanni Chávez, representante de innovación y mejora continua de la AMECH 

Destacó que la IA debe ser un facilitador, no un reemplazo. Su uso debe enfocarse en capacitar a los empleados y brindarles herramientas que les permitan avanzar, asegurando que la experiencia laboral sea natural y adaptable al mercado mexicano, con soluciones diseñadas a la medida de la región. 

En el ámbito del reclutamiento, la IA ayuda a evitar la discriminación al generar perfiles de candidatos más adecuados, basándose en habilidades y competencias objetivas., dijo.

Asimismo subrayó que cada vez más empresas entienden que su principal activo es el talento humano. Incorporar la IA de manera estratégica permite a las organizaciones evolucionar y no quedarse atrás en un entorno cambiante. 

Además, agregó, la IA acelera los ciclos de aprendizaje y capacitación, facilitando la integración de nuevos colaboradores y optimizando su adaptación desde el primer día. 

Lo que es fácil de usar, es más rápido de adoptar. También permite gestionar el historial del colaborador, optimizando procesos administrativos como las bajas laborales e identificando patrones para mejorar continuamente la organización. indicó.

Aprovechemos la IA como una herramienta de crecimiento, recordando siempre que las decisiones clave siguen estando en manos humanas, expresó.

 Durante una mesa redonda que desarrollaron representantes de Cegid y Amech, en la que plantearon diversas opiniones y puntos relevantes sobre la aplicación de la IA y su impacto en la gestión del talento para las compañías, Marina Ierace, directora general de América Latina de Cegid  comentó que las herramientas tecnológicas son fundamentales, pero aún más importantes son las personas detrás de ellas, quienes diseñan estrategias y toman decisiones. 

Dijo que el uso de portales de autogestión resulta clave para la gestión de temas administrativos, la satisfacción de necesidades y la optimización de beneficios. Asimismo, la inteligencia transparente, aplicada con objetivos claros, es esencial para generar confianza. Es fundamental mantener una comunicación abierta con los empleados, explicándoles cómo utilizamos la inteligencia artificial de manera ética y respetando sus derechos. 

manifestó que mejorar la experiencia del empleado es un aspecto crucial. La tecnología y la inteligencia artificial tienen un impacto significativo en este ámbito. Un proceso empresarial ágil, rápido y sin errores genera confianza y contribuye a una mejor experiencia laboral. Además, el acceso a herramientas tecnológicas en el entorno de trabajo es determinante: los empleados están acostumbrados a usar dispositivos avanzados en su vida personal y esperan la misma disponibilidad en su entorno laboral. Si la tecnología en el trabajo es inferior a la que tienen en casa, pueden sentirse desmotivados. 

Hoy en día, agregó, la tecnología está integrada en la vida cotidiana: desde la planificación de un viaje hasta el uso de electrodomésticos inteligentes. Por ello, es clave ofrecer un entorno laboral innovador que brinde acceso a herramientas avanzadas y favorezca la eficiencia. 

Un ejemplo concreto del impacto positivo de la tecnología en la experiencia del empleado son las herramientas colaborativas, que facilitan el trabajo en equipo e interdisciplinario. Estas permiten la integración de personas que trabajan de forma remota con aquellas que están en la oficina, mejorando la comunicación y la productividad. 

Además, subrayó, los portales de autogestión no solo optimizan procesos administrativos, sino que también cubren necesidades relacionadas con beneficios, formación y desarrollo profesional. Las plataformas de aprendizaje han transformado por completo la capacitación, permitiendo el acceso a conocimientos de manera flexible y personalizada. 

La tecnología juega un papel clave en la mejora de la experiencia del empleado, y su implementación estratégica es esencial para potenciar el bienestar y la productividad en el entorno laboral, concluyó.