La Confederación de Trabajadores de México (CTM), fundada en 1936 por Vicente Lombardo Toledano y consolidada por Fidel Velázquez, adoptó un modelo de control de masas inspirado en el corporativismo estalinista.
Aunque Lombardo Toledano admiraba el centralismo de la Unión Soviética de Stalin, el presidente Lázaro Cárdenas encauzó esta estructura para subordinar la fuerza laboral al Estado mexicano, a través del PRM, antecesor del PRI.
Este diseño suprimió la auténtica democracia proletaria en favor de un pacto de lealtad absoluta al régimen a cambio de cuotas de poder político, de sus dirigentes. Esto no ha cambiado al paso de las décadas y ante el cambio de gobiernos que siempre prometen libertad y justicia sindical, lo que nunca cumplen.
El modelo derivó rápidamente en el «charrismo sindical», un esquema de corrupción donde los líderes se enriquecían mediante la extorsión a las empresas y la venta de contratos colectivos, naciendo así los primeros contratos de protección patronal que despojaron a los trabajadores de su derecho a huelga y libre elección.
En el siglo XXI, el sindicalismo tradicional mexicano enfrenta una severa crisis debido a las exigencias de libertad sindical impuestas por Estados Unidos y Canadá dentro del T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá).
Bajo el amparo del Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida (MLRR), los socios norteamericanos vigilan de cerca a las organizaciones que históricamente han bloqueado el voto libre, secreto y directo. Los ejemplos de antidemocracia sindical que afecta la productividad de las empresas en México, abundan:
Sindicato Petrolero, controlado durante décadas por Carlos Romero Deschamps (y continuado por un empleado de confianza de Pemex, Ricardo Aldana, subordinado de él y arquitecto de la gran maraña desvíos de millones de millones de pesos), arrastra un historial de opacidad, desvío de recursos públicos (como el «Pemexgate») y venta de plazas.
Otro caso icónico es el de la CTM, dirigida actualmente por Tereso Medina. Este, como información al margen, es todo un personaje de traiciones (entre otros al priismo, a los trabajadores y a dirigentes de diversos sindicatos), subordinación al poder y nula transparencia en el manejo de los recursos de la vieja central obrera que desde la llegada del panista Vicente Fox al poder, se desmoronó.
El coahuilense Tereso ha visto cómo la reforma laboral mexicana y el T-MEC la han obligado a legitimar miles de contratos colectivos. Se le han caído de las manos cientos que han llegado a las manos de la Catem, de Pedro Haces, quien no es de Morena, pero es afín al oficialismo.
En múltiples fábricas (como el caso emblemático de General Motors en Silao), los trabajadores han votado por rechazar a la CTM en favor de sindicatos independientes.
Una roca en el zapato de muchos directivos del sector minero, es el sindicato que preside Napoleón Gómez Urrutia. Líder de los mineros, pero nunca ha trabajado dentro de una mina. Heredó el puesto de su padre Napoleón Gómez Sada, Napo.
Napito ha estado en el ojo del huracán por el presunto desvío de un fideicomiso de 55 millones de dólares, convirtiéndose en un conflicto transnacional que involucra paros laborales y disputas legales seguidas muy de cerca por firmas extranjeras. Se escondió en Vancouver, Canadá, donde vivió como príncipe. Sin embargo, en la 4T donde se perdona a los presuntos delincuentes, recibió el apoyo total de Andrés López Obrador, a cambio (se menciona) de recursos para la campaña presidencial del 2018.
El SNAC (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Alimenticia) de Alejandro Araiza, es un ejemplo del sindicalismo «moderno» o de servicios que, a pesar de presentarse como una opción más técnica, ha sido sometido a quejas bajo el mecanismo del T-MEC por presuntas violaciones a la libertad de asociación y democracia interna en plantas industriales. Es acusado junto a su camarilla, del desvío de 500 millones de pesos y de vender para su peculio el patrimonio de los trabajadores. Y, de la defensa de sus intereses, ni hablar.
Vicios y enfermedades cancerosas del sindicalismo mexicano. Por ello, México llega debilitado a las revisiones del T-MEC debido a patologías estructurales que la contraparte norteamericana considera competencia desleal (dumping laboral) basada en salarios artificialmente bajos, contrato de protección patronal, acuerdos firmados a las espaldas de los trabajadores.
Y, entre las manchas del sindicalismo, afloran los cacicazgos vitalicios. Líderes que se perpetúan por décadas en el poder mediante el terror laboral, la violencia física, la intimidación y la colusión con las juntas de conciliación locales.
Por si fuera poco es insultante la simulación “democrática”. El uso de asambleas amañadas o votaciones controladas para aparentar que se cumple con la ley, mientras se persigue activamente a los disidentes que intentan formar sindicatos independientes.
Todo ello, es complicado para el líder de las negociaciones Marcelo Ebrard. Estos líderes dicen que van al cuarto de al lado para formar parte del equipo negociador del T-MEC, pero es otra de las mentiras cotidianas.
¿Hasta cuándo los gobiernos como el de la 4T y el responsable labora, Marath Bolaños seguirán en la simulación que daña al sector que ellos supuestamente defienden: la clase trabajadora?
PODEROSOS CABALLEROS
INFORMANTES: Muy nerviosos están en Palacio Nacional y las oficinas de Morena. Se sabe que políticos mexicanos se curan en salud. Hay infinidad de argumentos que hablan de los nexos entre el expresidente AMLO y criminales, quienes le dieron dinero para las campañas del 2006, 2012 y 2018. Dos personajes que tenían conocimiento de ello, no se atrevieron a exhibirlo y meterlo a la cárcel: Felipe Calderón (PAN) y Enrique Peña Nieto del (PRI). Esta información ya está en la Fiscalía del Sur de Nueva York. La versión fue confirmada por el NYT. Entre los informantes están allegados al Peje; algunos gobernadores. La duda: ¿Víctor Rodríguez, exdirector de Pemex, atrapado en un caso de violencia doméstica, amenazó con divulgar la operación del huachicol fiscal y los desvíos del peje y Claudia de petróleo a Cuba?
ESTADO POR ESTADO
SONORA: Morena se desmorona también en la entidad que gobierna el guinda Alfonso Durazo. En una guerra campal, digna de un melé o bare-knuckle boxing; a puño limpio. Célida López Cárdenas, María Dolores del Río Sánchez, Froylán Gámez Gamboa, Lorenia Valles Sampedro, Omar del Valle Colosio y Javier Lamarque Cano. La mayoría son cartuchos quemados y otros son visto, por sus propios compañeros de partido, como de “malos pasos”. Froylán, es el réferi y aspirante impuesto por Durazo. Lo único que queda claro que después de esta reyerta, habrá muchas heridas que sanar y les quedaría muy poco tiempo, mismo que juega a favor de la oposición del PRI y PAN. Por los azules sobresalen Toño Astiazarán, alcalde de Hermosillo, y la senadora Lily Téllez. Por el tricolor, no pierdan de vista a Ernesto “Borrego” Gándara; Sylvana Beltrones, Rogelio Díaz Brown y Lupita Soto.
RESPONSABILIDAD Y GOBERNANZA (ESG): Toyota Motor Sales y Lexus de México, liderada por Guillermo Díaz, y Toyota Motor de México, presidida por Takaaki Kuga, incorporaron a Pilar Torres como directora de Comunicación Corporativa y Sostenibilidad, en un momento clave por el avance hacia una movilidad más sustentable.
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