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Muestras de incompetencia da a diario la Suprema Corte del Acordeón, (¡perdón!), de la Nación, que tan dignamente preside Hugo Aguilar Ortíz y el recurso que utilizan estos nuevos e inexpertos ministros, es que fueron elegidos, por una parte muy menor, por cierto, de la ciudadanía que acudió a votar a las elecciones judiciales del acordeón, inducidos por Morena y bajo la amenaza de que si no votaban, se les quitarían los programas sociales.

De ahí para adelante, la Corte se ha convertido en un circo y el evidente desconocimiento de sus integrantes, le cuesta un dineral a la sociedad.

Quien mayormente ha dado muestras “brillantes” de su ignorancia supina, es ni más ni menos que Lenia Batres Guadarrama, ahora con sus intenciones de que se graven las herencias que porque no son producto del esfuerzo, así como el dinero que los familiares reciben de la Afore de un trabajador fallecido, lo que a ojos de los especialistas, en absoluto reducirá la enorme brecha entre la riqueza y la pobreza, al contrario.

Y sobre la flamante ministra, hay que decir que apenas en mayo pasado, un tribunal federal falló a su favor en cuanto a usar la marca «Ministra del Pueblo».

En resumidas cuentas, el Decimoséptimo Tribunal Colegiado desechó el recurso del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), el cual le había negado inicialmente el registro por considerar que podía generar confusión, pero Batres por sí sola, genera confusión y dislates sin fin.

En el colmo de la soberbia, -con razón se dice que la ignorancia es muy atrevida-, la flamante ministra señaló que solicitó el registro para protegerlo y seguir utilizándolo como signo distintivo, con el que se ha identificado en sus actividades. Esto último solo ella se lo creé pues no puede ser posible que ese pueblo del que hace referencia le permita tirar el dinero de la forma en que lo hace.

Muy difundido ha sido por las redes sociales la forma en que Batres hace gala de dispendio. Mientras la expresidenta de la, esa sí, Suprema Corte de Justicia de la Nación, Norma Lucía Piña tenía solamente seis asesores, esta improvisada “ministra del pueblo” cuenta con 32 secretarios auxiliares; 25 técnicos operativos; 15 auxiliares; 9 secretarios de estudio. Siete integrantes de lo que ese llama profesional operativo y seis asistentes, todos, los 94 a su servicio y bien puede inferirse que varios son recomendados de su hijo, de amigos, de sus hermanos, en fin, que no conocen el tema.

Además, ni con esos 94 asesores y personal, Batres Guadarrama da una. Cuantas veces se ha equivocado y ni ella misma entiende lo que dice o, lleva el expediente equivocado, eso, por citar solo algunos ejemplos de su evidente ignorancia. Con razón las ministras Yazmín Esquivel y Loreta Ortiz, que también tienen lo suyo, de plano no la soportan y especialmente recuerdan su origen como una “liosa vecindera”.

SHEINBAUM Y MONREAL LE TIENEN QUE ENMENDAR LA PLANA

Seguramente el “pueblo bueno y sabio” reprobaría que tuvieran que pagar todavía más dinero por el asunto de gravar las herencias. La mismísima presidenta Claudia Sheinbaum y el diputado Ricardo Monreal, le enmendaron la plana a Lenia Batres.

La jefa del Ejecutivo, en su gustadísima “Mañanera del Pueblo”, así de plano dijo que no, que su gobierno no haría una propuesta de esa naturaleza, aunque sabe que en países como Francia y otros, se gravan las herencias y eso resulta muy costoso.

Sin embargo, en México no es el momento. Se nota que el partido Morena sabe que está perdiendo bonos, así como la propia Sheinbaum Pardo y la medida que propone Lenia Batres solo vendría a alborotar el avispero y en eso, en época electoral le resulta al partido guinda muy peligroso.

Por su parte, el diputado Ricardo Monreal se pronunció en contra también y descartó que Morena apoye tal medida, aunque se sabe que en el partido guinda, los llamados duros y puros sí estarían a favor aunque son los menos. No obstante, el presidente de la Junta de Coordinación Política, (JUCOPO), de la Cámara Baja confía en que pueda controlar esa diferencia interna.

De pasada, el también coordinador morenista, le pintó contundente su “rayita” a la mal llamada ministra del pueblo porque eso es algo que solo le compete al Legislativo y se ve que Batres no tiene idea de que está invadiendo el terreno legislativo.

Ahora sí que hasta sus propios correligionarios la están dejando sola. Si no entonces porqué en Palacio Nacional hasta las orejas le jalaron. ¡Qué tal!

morcora@gmail.com