Gran expectación causó la asistencia del secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana a nivel federal, Omar García Harfuch al Senado de la República para comparecer de manera privada al seno de la Junta de Coordinación Política, (JUCOPO), que preside Ignacio Mier Velazco, sobre todo después de que la semana pasada, el coordinador de la fracción parlamentaria del PVEM en esa instancia legislativa, Manuel Velasco, hiciera un destape muy peculiar del titular de la Secretaría de Seguridad, bautizándolo como “el Pedro Infante de la política”, dada la popularidad que ha venido ganando y que lo apuntala para el 2030.
Al son de la famosa canción “Amorcito Corazón”, -igual que en la Cámara de Diputados-, y cuando las voces femeninas concluyeron que el titular de la SSP está más guapo que Pedro Infante, alrededor de cuatro horas, más, menos, García Harfuch, ofreció una conferencia de prensa en la que habló del tema que trae al oficialismo en el “ojo del huracán” y a pregunta expresa, señaló que el gobierno federal tiene ubicado ni más ni menos que a Jorge Amilcar Olán, luego de que saliera huyendo de Lugano, Suiza con rumbo desconocido, una vez que el reportero de Azteca Noticias, Irving Pineda lo encontrara.
Resulta que el empresario tabasqueño señalado por presunto lavado de dinero y por su cercanía con los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador, especialmente con Andy López, está, -a decir de García Harfuch-, ubicable, “hasta donde tenemos entendido” y de acuerdo a los últimos reportes.
Habrá que ver en qué momento la Fiscalía General de la República, (FGR), tiene pensado “echarle el guante”, ¿qué estarán esperando?, pero lo que sí es cierto, es que Amílcar Olán será el que pague con tal de que los hijos de López Obrador, Bobby y Andy, sean salvados y cubiertos con el manto morenista que purifica y eso es traicionar el pacto de amistad entre estos tres. No en balde, hace algunos días, la fiscal a modo, Ernestina Godoy, con respuestas parcas, dijo que no había ninguna investigación en contra de Amílcar Olán y de Andy López Beltrán.
Luego de sus dos comparecencias, García Harfuch se ha perfilado como candidato al 2030 y varios son los factores que influyen, con todo y que la presidenta asegure que su secretario de Seguridad, está completamente avocado al tema de la seguridad, que no es nada fácil en México.
Uno de ellos es que contra lo que el oficialismo piensa, el titular de la SSP tiene muy buena relación con Estados Unidos, de ahí que hasta en ese país ya lo hayan anunciado como su favorito.
Otro, es que el propio García Harfuch ha sabido deslindarse de Morena, partido del que nunca ha sido militante, y con eso, de alguna manera, se cubre contra el odio que siempre le ha tenido el expresidente López Obrador así como los duros del partido guinda y de los berrinches por la terrible envidia que le tiene el senador Gerardo Fernández Noroña, que se ha hecho insoportable hasta para sus correligionarios.
CRISIS NEGADA
Otra semana más inició y la presidenta Claudia Sheinbaum no ve por dónde salir. El tema de la crisis en el sector salud la tiene, -según se dice-, hasta sin dormir y no encuentra más que negar lo que salta a la vista.
En su gustadísima “Mañanera del Pueblo”, la jefa del Ejecutivo llegó hasta el colmo porque atribuyó las justificadas protestas de los trabajadores del IMSS, los “boots” de la oposición que se suben al tema. Aseveró que puede haber algunas fallas y carencias, pero de ahí a señalar que existe en México un sistema de salud en crisis, hay una enorme distancia.
Germán Martínez Cázares, se desempeñó por seis meses como director del IMSS y vivió en carne propia esta crítica situación que desde mayo del 2019 ya se presentaba en dicho Instituto.
Salió por una serie de irregularidades que detectó. Durante los meses que estuvo al frente del IMSS había y en la actualidad prevalecen 23 millones que cotizan en el Instituto, contra 33 millones que laboran en la informalidad, por lo que se buscaba universalizar y dar IMSS gratuito a todos los trabajadores.
Hace siete años y actualmente, al IMSS le urge dinero para su funcionamiento de tal suerte que el control excesivo de los recursos ya lastimó el sistema de Salud y como muestra están las protestas por mayor salario y la falta de recursos en hospitales.
En su larga carta de renuncia, Martínez Cázares señaló:
“El IMSS redistribuye en sus servicios más de mil millones de pesos diarios. En un mes puede gastar más que la UNAM en un año. Desde cuidados prenatales hasta tratamientos paliativos antes de morir. Por eso, controlar en exceso esos recursos, que son de trabajadores y empresarios, sin racionalidad y sin apego a las normas del IMSS, puede acabar con esa dinámica de solidaridad social propia del Instituto”.
Como puede observarse, esta situación no ha cambiado y quién sabe por qué misteriosa razón, Zoé Robledo, actual director del IMSS, no está dispuesto a renunciar.