Aunque los especialistas indican que el alza de retiro por desempleo en las Afores no responde a la dinámica del mercado laboral, lo cierto es que siguen en aumento.
Hablamos de más de un millón y medio de trabajadores que han solicitado ese derecho en los que va del año, una cifra récord que de alguna manera coincide con un menor dinamismo en la creación de empleos.
A decir de la Amafore que lleva Guillermo Zamarripa Escamilla los retiros por desempleo continúan representando una proporción reducida de los recursos administrados por el Sistema de Ahorro para Retiro (SAR).
“El aumento observado en los montos retirados es consistente con el crecimiento de los saldos acumulados en las cuentas individuales y con la evolución salarial de los trabajadores”, explica.
A septiembre de 2026 los retiros por desempleo representaron alrededor de 0.052% de los activos administrados, una proporción que se mantiene baja respecto al tamaño del SAR.
Tan solo en septiembre pasado se registraron 210,282 retiros, cifra superior a los 170,321 observados en septiembre de 2025, lo que representa un incremento anual de alrededor de 23.5%.
Empero, a decir de Amafore, este comportamiento debe interpretarse con cuidado, ya que las variaciones mensuales pueden verse influidas por factores coyunturales y no necesariamente reflejan cambios estructurales en el mercado laboral.
Los retiros por desempleo superaron los 200 mil mensuales para los tres meses del último periodo analizado, algo que coincide de alguna manera con una economía que crea pocos empleos formales.
“Se puede decir que el crecimiento está dentro de la tendencia, pero en los meses siguientes se continuará una evaluación sobre un posible cambio en el nivel”, explica Amafore.
Por otra parte, el monto promedio por retiro alcanzó 22,388 pesos, superior a los 20,002 pesos observados un año antes, aunque los expertos indican que el incremento es congruente con el crecimiento de los recursos acumulados en las cuentas individuales del SAR y con el fortalecimiento de las bases salariales que determinan los límites de retiro.
Los activos administrados por las Afores hasta septiembre pasado ascendieron a 9.08 billones de pesos, mientras que los retiros por desempleo representaron 0.052% de dichos recursos durante el mes.
Aunque este porcentaje es ligeramente superior al observado un año antes (0.042%), parece estar dentro del rango de variabilidad de este cociente observado desde junio de 2023 y continúa ubicándose muy por debajo de una décima de punto porcentual de los recursos administrados, lo que confirma que los retiros por desempleo mantienen una incidencia limitada sobre el patrimonio total del sistema.
Como sabe, el retiro por desempleo es un derecho de cada persona que tenga una Afore, se encuentre sin empleo formal y no haya realizado un retiro de este tipo en los últimos 5 años.
Los recursos depositados en la cuenta son de propiedad del trabajador, y si bien están destinados a utilizarse durante la jubilación, también forman parte de una red de protección que puede ayudarle a sostenerse en periodos de desempleo o crisis.
Y bueno, reintegrar los recursos retirados, cuando sea posible, permite reducir el impacto en el saldo pensionario y en las semanas de cotización contabilizadas ante el IMSS.
También se ha visto en los últimos años la gestión de intermediarios ó coyotes que afilian temporalmente al IMSS con el salario máximo por unos días para que los trabajadores puedan retirar el límite máximo por las Afores (hasta 10 UMA’s equivalente a 35 mil 662 pesos), pero donde cobra comisiones de hasta 30 por ciento ante las necesidades de liquidez inmediata del trabajador.
La ruta del dinero
Durante el tercer trimestre, la economía mexicana creció 0.9 por ciento trimestral por lo que acumuló dos periodos consecutivos de expansión.
Esto lleva a que el PB a anual reporte un crecimiento de 3.2 por ciento donde tanto la industria como los servicios registraron crecimientos
trimestrales significativos, mientras que el sector agropecuario cayó.
A decir de área de Análisis Económico de Bancoppel que dirige Arturo Vieyra, el dinamismo de las actividades terciarias, cuyo avance (1.1% trimestral) superó al conjunto de la economía.
Con ello, el PIB acumuló una expansión de 1.9% al tercer trimestre, con los servicios como principal motor, y donde Vieyra indica que los principales factores que explican ese desempeño son el repunte de la inversión, particularmente en construcción, y el sólido dinamismo de las exportaciones, principalmente manufacturas vinculadas al sector electrónico. Estos componentes han contribuido a compensar la desaceleración del consumo privado observada a lo largo del año, de ahí que Bancoppel se suma a los entidades que revisan en alza sus pronósticos para el PIB en 2026 para llevarlo a un crecimiento de 2 por ciento, aunque con una moderación del ritmo de expansión durante el cierre del año, y la continuidad del uen desempeño del sector externo y la inversión pública.