“En el fondo, no es nada más que la batalla política de siempre por el presupuesto y las elecciones, pero ahora, del 2021”.
Así de sencillo lo afirman sin ambages senadores y diputados que conocen de mucho tiempo los usos y las costumbres del poder, ahora, en relación al encuentro que dentro de escasas horas tendrá el presidente López Obrador con la CONAGO que integran los 31 gobernadores y la jefa de Gobierno de la CDMX en San Luis Potosí.
Cuantas veces pudo, López Obrador le dio largas a esta reunión por la gran carga políticoelectoral de su agenda y porque la Conferencia Nacional de Gobernadores es de los pocos espacios donde todo presidente se enfrenta a la mayoría opositora del país, toda vez que su partido, MORENA, solo gobierna en siete estados de la República.
Los gobernadores de oposición, en particular los de la llamada Alianza Federalista, irán con todo para disputarle porciones de poder a López Obrador.
La batalla de este día en San Luis Potosí se enmarca en cuatro temas cruciales, que son, primero, el fortalecimiento de los 32 sistemas de salud; segundo, un el acuerdo para una estrategia de reactivación económica del país; tercero, un pacto fiscal y cuarto, el impulso a una política pública de energías verdes.
En cada uno de estos temas, existe un trasfondo político y presupuestal que López Obrador a toda costa ha querido evitar.
Si bien MORENA, de acuerdo con todas las encuestas, arrasaría en las elecciones del 2021 a su oposición que son el PAN, el PRI, el PRD y el MC, lo cierto es que los gobernadores son el factor de mayor importancia en el desarrollo de las campañas electorales por la influencia directa que pueden ejercer las tendencias políticas locales; por eso López Obrador actúa con toda cautela con los gobernadores. No quiere darles presupuesto para fortalecer los sistemas de salud estatales, porque los gobernadores le pueden arrebatar la fuerza de su medalla presidencial ante sus paisanos; y además, porque podría salir a flote el desastre que parece haber ocurrido en la transición del Seguro Popular al INSABI, situación que la pandemia vino a ocultar.
Mucho menos quiere AMLO soltar presupuesto a los mandatarios locales para implementar estrategias de reactivación económica, ¡vaya, ni a los de MORENA!… Sabe López Obrador que si los gobernadores llegan a tener, por pequeño que sea, margen presupuestal para rehabilitar sus sistemas sanitarios, reactivar su economía, generar empleos y ayudar a sus gobernados más afectados por la pandemia, estaría dándoles posibilidad de protagonismo y capacidad política en las urnas de junio del 2021 para desafiar al partido que él creó para alcanzar la Presidencia de la República.
El juego está interesante porque el próximo 8 de septiembre se debe presentar el paquete económico para el ejercicio 2021 y ahí se va a ver qué tanto está dispuesto el gobierno de AMLO a apoyar a los estados ante la crisis de salud y la crisis económica. López Obrador sabe que debe proyectar una imagen de magnanimidad y sensibilidad ante las poblaciones de los estados, porque si se porta demasiado duro y autoritario con ellos en los repartos presupuestales, se le puede revertir el asuntoy sería un gran tema de campaña de la oposición acusarlo del desastre sanitario, económico, el desempleo, la violencia y la inseguridad en los estados.
Por lo tanto, habrá que estar atentos a la batalla de San Luis Potosí y a los acuerdos y mensajes entre líneas que ahí se susciten.
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