En un par de meses los trabajadores del gobierno federal recibirán bonos de compensación anual individual de 12,500 pesos cada u en adelante, lo cual sumará entre 6,175 millones de pesos y hasta los 12,500 millones de pesos que se repartirán en vales, pero con el riesgo de que la Oficialía Mayor de Hacienda a cargo de Thalía Lagunes haga nuevamente una asignación a un solo proveedor como sucedió el año pasado a favor de Toka Internacional de Hugo Villanueva.
Se sabe que el pasado 26 de agosto de agosto, la Oficialía Mayor convocó a Palacio Nacional a los emisores de vales de despensa certificados por el SAT, donde se propuso usar la tecnología de tarjetas con chip lo cual sirve para disminuir el riesgo de fraude y clonación, en donde se abordó la posibilidad de ampliar el número de proveedores luego de los incumplimientos de Toka y la fragilidad de sus sistemas. Hasta ahí todo iba bien… pero luego ya no se convocó a una nueva reunió para organizar una licitación de carácter inclusivo.
En aquella primera y única sesión hubo propuestas positivas como el uso de marcas principales de aceptación, es decir Visa que dirige Luz Adriana Ramírez, MasterCard que lleva Laura Cruz y Carnet al mando de Alejandro Morales… pero con el candado de que las Tarjetas de Vales (unas 500 mil en total) sólo se podrían usarse en cuatro cadenas comerciales y dos departamentales, lo cual deja fuera de la jugada al resto de los comercios y especial a los pequeños que no se pueden costear una terminal punto de ventas y tener un contrato de “comercio afiliado”.
Y otro candado es para limitar el acceso de las Fintech, pues para dispersar esos vales necesitarán la autorización de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores que dirige Juan Pablo Graf cuando los emisores de Vales sólo requieren autorización del SAT y las marcas Mastercard, Visa y Carnet tiene el respaldo de la RED bancaria.
A ver en qué para esto.
Coca cumple… pero la obesidad sigue
La Industria Mexicana de Coca Cola empezó desde hace días a distribuir sus productos ya con el nuevo etiquetado frontal de semáforos a la que a partir de ayer obliga la entrada en vigor de la NOM-51. La marca firma aquí dirige Roberto Mercadé y sus embotelladores han redoblado esfuerzos para que 66% de sus más de 80 marcas sean productos reducidos o sin calorías a fin de que sus clientes encuentren bebidas saludables. Pero la obesidad no se reducirá sólo con tal etiquetado: ello dependerá de crear y sostener una cultura de buena alimentación y actividad física constante.
Tren Maya, ojo con el balastro
El rigor técnico que aplica Fonatur para desarrollar el Tren Maya está fuera de toda duda: el diseño e ingeniería a detalle se apega a los más sólidos estándares internacionales. Por ello resulta reprobable e inaceptable que algunos mineros veracruzanos intenten presionar al equipo de Rogelio Jiménez Pons, así como a algunas de los constructores contratados en la construcción de las vías, para que modifiquen las especificaciones fiscas y químicas del balastro que se usará para el terraplén donde correrán los convoyes: mediante tretas buscan que se violen las especificaciones apegadas a la American Railway Engineering Maintenance Asosociation y la Norma PRV 3-4-0.0 RENFE a fin de “vender gato por liebre”, piedra fuera de norma, y hacer el negocio de su vida. Aguas.
Tlatelolco, la Otra Historia
En el ejercicio más amplio de la libertad de expresión, hoy ADN40 transmite un documental con otra perspectiva del movimiento estudiantil de 1968. Luis Pazos ofrece un análisis propio sobre el origen, alcances, beneficiarios y perdedores de una coyuntura que cambió el rumbo político del país. No se lo pierda.
@mfloresarellano