Compartir

El sándwich helado es un postre que sin duda todos hemos probado y que es posible encontrar en cada paletería y heladería de la esquina pero del que poco se conoce su origen.

Esta sencilla y deliciosa variante de helado fue inventada en el año 1890 en Nueva York por vendedores ambulantes de Manhattan, quienes buscaban una forma rápida y práctica de comer helado.

Tradicionalmente tiene una forma rectangular y lleva helado entre dos galletas delgadas de vainilla. Sin embargo, esto ha cambiado con el paso de los años y se han creado nuevas propuestas o variantes para consumirlo.

Galletas de diferentes formas, texturas y sabores, así como helados poco comunes, son algunas de las propuestas que amantes de la comida y expertos de la cocina han experimentado en esta preparación que ya de por sí es bastante interesante, al tener la frescura del helado y la suavidad o lo crujiente de una galleta.

Si de algo no hay duda es que, niños, jóvenes y adultos, pueden disfrutar este manjar en cualquier temporada del año.

Hoy en su día, festeja con estas deliciosas recetas en compañía de tus seres queridos o esa persona ideal.

INGREDIENTES

–       250 g de leche condensada

–       200 ml de Crema para Batir Lyncott

–       1 cucharadita de esencia de vainilla

–       100 g de frambuesas

–       Frambuesas para decorar

–       10 galletas de chocolate grandes

PREPARACIÓN

1.    En un recipiente hondo monta la crema para batir y mezcla con la leche condensada. Reserva

2.    Tritura la fruta, añade a la preparación y mezcla nuevamente.

3.    Guarda la mezcla en el refrigerador y una vez fría, vierte en un molde rectangular con poca profundidad.

4.    Lleva al congelador por 4 horas aproximadamente y una vez listo, corta las porciones de helado del tamaño de la galleta.

5.    Sirve entre dos galletas de chocolate y decora con un poco de fruta en el centro.