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En su video semanal, Ricardo Anaya hace el recuento de las “peores 5 mentiras” de los 4 años de gobierno de López Obrador, justo antes del que sería, oficialmente, el cuarto informe presidencial.

La primera “mentira” es la promesa incumplida de que, cuando gobernara Morena, la gasolina costaría 10 pesos. Todos sabemos que en promedio cuesta hoy más de 22 pesos el litro.

La segunda tiene que ver con el conocido eslogan de “Por el bien de todos, primero los pobres”. En lugar de abatir la pobreza, este gobierno ha creado más de 4 millones de nuevos pobres, muchos de ellos en pobreza extrema.

La tercera “mentira” es la promesa de que la economía crecería 4% durante el sexenio. Hoy la realidad es que “no solo no ha crecido la economía, por primera vez en mucho tiempo, la economía es más pequeña de lo que era cuando empezó el sexenio, hace 4 años”. Además, los mexicanos están resintiendo en su bolsillo los terribles efectos de la inflación.

La cuarta “mentira” es que no iban a endeudar al país. Afirma Anaya que “según datos oficiales de la Secretaría de Hacienda, la deuda ha crecido en 2 billones de pesos”.

La promesa más reiterada por el presidente resultó la “quinta mentira” en el recuento de Anaya: la corrupción no solo no ha terminado, sino que hoy involucra al círculo más cercano del presidente. “Ahí están los videos de su hermano Pío, de su hermano Martín, la casa de su hijo, las de Bartlett, las de Irma Eréndira”.

Por último, la mentira que “de plano lo dejó sin nombre” tiene que ver con el abasto de medicamentos. En efecto, López obrador afirmó que los medicamentos “No van a faltar, me dejo de llamar Andrés Manuel”. A lo que Anaya responde: “Pues te llamabas, compañero presidente, porque el desabasto de medicinas es generalizado y todo mundo lo sabe”. Anaya incluso sugiere a sus oyentes que comenten “el nuevo nombre que tú propones para nuestro presidente, que se dejó de llamar Andrés Manuel”.

Al final del video, Anaya afirma que “la gente está harta, cansada de promesas incumplidas; pero a pesar de todo, México es más grande que sus problemas. Y a pesar de gobernantes incompetentes, México está de pie gracias a su gente. Y por eso aún hay esperanza”.

Por eso clama “basta de mentiras” y propone “que nos hablen con la verdad y, a partir de reconocer nuestros problemas, trabajemos juntos en las soluciones. Que el informe presidencial pase de ser la autoalabanza del presidente a lo que siempre debió ser: la rendición de cuentas a los ciudadanos, de frente y con la verdad”.