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Este año acaba el sexenio de López Obrador y “se cierra un ciclo para la educación en nuestro país”, señaló Ricardo Anaya.

Este sexenio fue un desastre para la educación de nuestros niños y jóvenes”, basta recordar que “cerraron las escuelas de tiempo completo y aprobaron a la mala y sin planeación un nuevo modelo educativo”.

Pero tal vez lo peor fue el cambio en los libros de texto: “en lugar de Matemáticas y Ciencias, los llenaron de ideología, sin contar los errores garrafales de contenido y hasta de ortografía que tienen los libros”.

Lo bueno es que ya se van, y que podemos retomar el rumbo para enfocar la educación en lo que sí importa. Recuperemos el pensamiento científico, los datos reales, y démosle a nuestros niños y jóvenes la oportunidad de ser todo lo que sueñan”: Ricardo Anaya.

El video semanal de Ricardo Anaya contiene una felicitación para las maestras y maestros de México y una fuerte crítica a la política educativa del sexenio de López Obrador. Este año, dice Anaya, “se cierra un ciclo para la educación en nuestro país. Y hay que decirlo claro: este sexenio fue un desastre para la educación de nuestros niños y jóvenes”.

Argumenta Anaya que, entre otros factores, incidió en este desastre el cierre de las escuelas de tiempo completo, la disminución de los recursos destinados a programas educativos, la orden para que el INEGI dejara de publicar información relevante sobre educación, y la aprobación, “a la mala y sin planeación”, de un nuevo modelo educativo.

Pero tal vez lo peor, abunda Anaya, fue el cambio en los libros de texto, puesto que “en lugar de Matemáticas y Ciencias, los llenaron de ideología, sin contar los errores garrafales, de contenido y hasta de ortografía, que tienen los libros”.

“Lo bueno es que ya se van y que podemos retomar el rumbo para enfocar la educación en lo que sí importa. Recuperemos el pensamiento científico, los datos reales, y démosle a nuestros niños y jóvenes la oportunidad de ser todo lo que sueñan”, plantea Anaya.

Y concluye: “Con la ayuda de sus maestros, nuestros niños podrán ponerse al día y prepararse para la revolución tecnológica que está en marcha. Merecen un futuro brillante, y una buena política educativa es la llave”.