Cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador habló de que al término de la pandemia -la cual ya fue decretada pero sin datos fehacientes- reformará es sistema de Administradora de Fondos Para el Retiro, todo indica que el plan es sustituirles por una Comisión Nacional de Pensiones, inspirada en la propuesta de Gibran Ramírez Reyes, ideólogo y panegírico de la 4T también encabeza la Conferencia Interamericana de Seguridad Social (CISS).

La CISS -con sede en la CDMX- es integrante de bajo relieve en la Organización Internacional del Trabajo, pero ahora encabezada por Ramírez Reyes y que en abril pasado presentó “Una propuesta para reformar el sistema de pensiones” firmado por Jorge Tonatiuh y Martín Aviña. La conclusión del documento es que las Afores, agrupadas en la Amafore que representa Bernardo González, no saben invertir y menos beneficiar a los trabajadores. Las siguientes frases lo dicen todo:

Además de enriquecerse a costa de las contribuciones, las

Afore tampoco han ayudado al desarrollo nacional, en el

cual, se supondría, deberían invertir. Las decisiones de inversión tomadas desde hace más de dos décadas despejan

cualquier duda sobre la falta de visión de Estado y de país

que trajeron las reformas neoliberales al sistema de pensiones en México. Las modificaciones legislativas dejaron

enteramente al mercado las decisiones de política económica

relacionadas con los recursos para el retiro de los trabajadores, pues la colocación de estos montos en los mercados financieros se hizo sin orden ni plan alguno

Por tanto, “Las Afores invierten mayoritariamente en empresas que prometen rendimientos, sin que les importe en qué se utilizarán esos recursos. El desarrollo es lo de menos (…) los ahorros de los trabajadores sirven para financiar

proyectos destinados a los deciles más altos de la población

Impuestos extraordinarios

¿La solución Gibran? Un “modelo mixto” donde la CONAPE, regida por el estado, invertirá hasta 80% de las pensiones en el desarrollo nacional; y en lugar de 5 Siefores (portafolios de inversion) que administren los recursos individuales según la edad de los ahorradores, habrá sólo habrá dos sopas: a)Pensión Universal; 2) la Pensión para los Trabajadores de México que ganen menos de 2 salarios mínimos. La finalidad, anota, es duplicar la actual pensión promedio de trabajador en el sector formal, e incorporando quienes trabajan en el sector informal. La CONSAR, a cargo de Abraham Vela, será extinta.

¿Cómo financiar el nuevo modelo? Proponen un IEPS adicional de 2% a tabacos, refrescos, banca múltiple, bebidas alcohólicas, propiedad inmobiliaria, al carbono y al gas natural para captar más de 120 mil millones de pesos anuales pues “si se quiere evitar una reforma fiscal de gran calado que etiquete recursos para el pago de la pensión universal, es indispensable la carga impositiva a ciertos sectores de la economía”.

Por cierto, si algún jubilado cobra demasiado según la óptica de los reformadores, “se debe evaluar la posibilidad de redistribuir el ingreso de las personas ya jubiladas, afectando

sólo a los tres deciles más altos y en beneficio del resto.

Es alarmante el monto que se eroga en pensiones para los

deciles de mayores ingresos”.

Así de claro.

Dos Bocas, los días definitivos

En breve se esperan cambios de las empresas responsables encargadas en la ejecución de los Paquete IV y VI de la Refinería de Dos Bocas. La secretaria Rocío Nahle tiene claro los tiempos de ejecución, a fin de que el estratégico proyecto de refinación se realice en tiempo y forma, por lo que los cambios se dirigen a eficientar el proceso constructivo.

mflores37@yahoo.es

@mfloresarellano