Acapulco, 24 de febrero de 2026.-“Me encantaría regresar a México por los próximos 10 años”. De ese tamaño es el cariño que siente Alexander Zverev por la afición mexicana y la comodidad que siente al venir año con año al Abierto Mexicano Telcel presentado por HSBC en Acapulco. 

Por su parte, “Sueñen en grande”, fue el consejo de Gaël Monfils a las nuevas generaciones. El francés está de regreso en el torneo mexicano 17 años después y reflexionó sobre los cambios que ha vivido él como ser humano y lo que espera para el futuro en última temporada en el ATP Tour.

“Era muy joven cuando vine y soltero. Ahora estoy más viejo y casado con una hija. Ha sido un gran viaje, he sido bendecido. Volver es muy especial. Amo Acapulco y todo ha cambiado, yo he cambiado y el torneo también. He estado dando la vuelta y aunque todo es más grande, el sentimiento es increíble”.

Mextenis Talks es un espacio único en los torneos mexicanos en donde se invita a los protagonistas a compartir en una charla su lado más íntimo fuera del deporte. Es un viaje por el tiempo, en que los asistentes pueden conocer a profundidad a los mejores jugadores del mundo.

Alexander Zverev

“Sasha” compartió anécdotas de su infancia, los momentos complicados que vivió durante el largo periodo que estuvo alejado de las canchas por una lesión y hasta el sentimiento que le genera su mascota “Mishka”, quien lo está acompañando en esta ocasión en Acapulco. 

“Soy un afortunado. Cuando a mi madre le decían que una persona con diabetes no podría ser un atleta, les pude demostrar a los doctores ser un deportista de alto rendimiento. Espero que un día un atleta con diabetes pueda ser campeón de un Grand Slam, espero que sea yo”, afirmó. 

También recordó lo complicado que fue para él poder regresar a competir después de una grave lesión en París en 2024, “todo este proceso fue muy difícil, pero pasar por esta circunstancia (de la lesión), me hizo valorar aún más el tenis, toda esa lucha me hizo apreciarlo”, reconoció. 

Para el alemán, volver de su lesión le hizo fortalecerse en el aspecto mental, “cuando dejé de sentir dolor, creo que me convertí en mejor jugador que antes. Las lesiones en el deporte suceden, no es la primera ni la última. Creo que no todo dura para siempre, me sentí feliz de poder jugar después de no hacerlo en casi un año, regresar no solo es físico sino también mental y he regresado a ser el jugador que prometí”, señaló. 

“Nadie puede decirte que no puedes”

Cuando era niño, “Sasha” fue diagnosticado con diabetes, esa situación le ayudó a madurar siendo muy joven, “esta condición no me marca, no me define, no he dejado que esta enfermedad haya condicionado mi vida. Aprendí a madurar muy joven. No dejen que les digan que no pueden, no dejen que esta enfermedad los defina y los límite. A partir de la lesión en París en 2024 empecé a pensar en mi fundación y enseñar mi experiencia para todas las personas que padecían esta enfermedad”, reconoció. 

Ahora Alexander tiene un nuevo integrante en la familia que lo acompaña en las canchas, su mascota Mishka “Me transmite calma, siento que cuando estoy a su lado, estoy en casa”.  Además reconoció “amar el tenis, pero no la fama”. Cuando tiene tiempo libre le gusta “desaparecer” y no tener contacto con redes sociales y estar en un lugar en donde se sienta cómodo y tranquilo. “Me gusta jugar golf y el padel. Disfruto estar aquí, me gusta la gente, el ambiente y la atmósfera”, reiteró.
 

Gaël Monfils

El ATP 500 de Acapulco se complace en ser una de las paradas en el tour de despedida de Monfils, que a los 39 años decide decir adiós al mundo profesional, “es un sentimiento, cuando ya se siente correcto. Un día desperté y supe que era todo y me sentía tranquilo con ello”.

Le preguntaron qué le diría a su yo de 11 años. La respuesta fue sencilla: “Nada, no me puedo meter en su camino. He sido muy afortunado, trabajé duro, tomé decisiones difíciles, por algo estoy con ustedes hoy, pero solo le diría: buena suerte”. Fue una de las respuestas más aplaudidas por el público que se reunió en el área de Cinema del complejo de la Arena GNP Seguros.

También reveló detalles sobre su día a día y visión para el futuro, “me gustaría ser recordado como una persona feliz, alegre”.

Respecto a la emoción que lo domina este año, aseguró, “gozo, he jugado tenis tanto tiempo, mis padres fueron los que me dijeron que era una bendición. Todo viene de ellos, la genética, la educación y la pasión por el deporte, pero yo me veo como un ser humano. Traté de ser el mejor que pude en la cancha”.

Desde su visita en 2009 a la fecha, su relación con la victoria y derrota ha cambiado por completo, “ganar o perder, siempre es ganar solo con estar en la cancha”. Con este tipo de respuestas, Monfils conmovió a los presentes y reflejó porque el jugador ha sido de los más queridos en el ATP Tour por sus colegas y público en 22 años de carrera.

Sobre si seguirá rondando el circuito tras el retiro, comparte que los planes para este primer año son distintos “si Elena (su esposa) se mantiene en alto nivel, claro que iría a partidos relevantes. Pero estoy emocionado de tener tanto tiempo de estar con mi hija (Sky) y mi familia”, dijo.