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Por José Antonio Chávez y Virginia Pérez Souza/ Foto Francisco Geminiano

El líder nacional del PRI y senador, Alejandro Moreno «Alito», encendió los ánimos en San Lázaro con su discurso contra el gobierno de Morena.

No los bajó de narco-gobierno y que por eso pasarán a la historia de ser los que destruyeron el país.

Desde luego que los diputados de Morena y su aliados, intentaban callarlo con gritos de ¡es un honor estar con Obrador!

Fueron seis veces las que interrumpieron a Alito, el llamado del presidente de la Mesa Directiva, Sergio Gutiérrez llamaba al orden y respeto.

Cuando terminó Alito su discurso y estaba en plena participación la senadora del Verde, Joanna Bañuelos, diputados y senadores priistas abandonaron el recinto apresuradamente. A donde van, preguntaban los reporteros. Ahorita regresamos, respondían.

No tardaron cinco minutos cuando ingresaron nuevamente con megáfonos y pancartas con leyendas de «Morena Narco-Estado», y con las sirenas prendidas a todo lo que daban.

Ricardo Monreal salió a su encuentro para comenzar a dialogar y buscar acuerdos para que permitieran seguir la sesión.

La queja de los priistas es que los de Morena interrumpieron cuando soltaba su discurso, y no fue una sino seis veces.

Después de los abrazos, Monreal pidió la palabra para pedir un esfuerzo a los priistas y con mayor razón a su líder y senador del partido, Alejandro Moreno “Alito”.

El coordinador de los diputados del PRI, Rubén Moreira tomó la palabra y después de denunciar el mal trato de los morenistas al orador de su partido, aceptaron regresar a la calma y respeto.

Monreal, de vuelta se comprometió que ellos no, los legisladores de su partido respetarán y no habrá sobresaltos.