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( Foto de internet) Luego de que Emilio Lozoya fuera captado cenando en un restaurante de Las Lomas el fin de semana, la FGR aclaró que el proceso en su contra continúa, y tiene hasta el 3 de noviembre para presentar pruebas.

En un comunicado, la FGR defendió su actuación al asegurar que “desde 2017, el escándalo de corrupción internacional más grave que ha habido en América Latina, denominado Odebrecht, se había “congelado” en la Procuraduría General de la República, sin que hubiera ningún avance”.

La FGR sostuvo que “fue hasta 2019, en que la nueva Fiscalía General de la República (FGR), investigó el caso, que fue ratificado por Pemex, al igual que el asunto de Agronitrogenados, en los que Emilio “L” era uno de los principales responsables”.

“Una vez que se obtuvo la judicialización de esa persona, una filtración alertó al acusado, dándole la oportunidad de que huyera del país. Durante más de un año, la Fiscalía General de la República investigó dicha fuga, junto con las áreas de INTERPOL; hasta que fue localizado en España, donde dicho individuo perdió todas las instancias de extradición frente a las acciones de la FGR”, indicó.