En su más reciente video, Ricardo Anaya lamenta la invasión de Rusia a Ucrania y la tibieza con la que ha reaccionado el presidente López Obrador ante los hechos, quien “se ha limitado a decir que está a favor de la paz”, pero no ha condenado “con todas sus letras la invasión de Putin a un país independiente y soberano”, es más, “no se ha atrevido a decir el nombre del mandatario ruso”.
“Además de ser una posición tibia, es falsa”, remarca Anaya, pues mientras López Obrador “dice que afuera quiere paz, adentro está en guerra: contra la oposición, el INE y los periodistas”, precisamente en el momento en que estos últimos son víctimas de la violencia desatada en el país.
Remarca Anaya que “hoy México es uno de los tres países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo”, y que “en lo que va de este gobierno, 52 periodistas han sido asesinados”. Ante esta realidad, “uno esperaría que el gobierno estuviera dedicado a investigar los asesinatos y a proteger a los periodistas”, pero al contrario: “el gobierno investiga, pero a los periodistas, no a sus asesinos. Y no los protege, los ataca”.
La razón de estos ataques es que el presidente “no sabe cómo tapar el hoyo de corrupción de la Casa Gris que destapó una investigación periodística”. Anaya ilustra con sendos videos el cambio de actitud de López Obrador respecto a la periodista Carmen Aristegui. Cuando ella destapó el escándalo de la Casa Blanca, López Obrador la felicitó, pero ahora que se trata de la Casa Gris, le dice que está en su contra y la ataca duramente.
En efecto, la reacción del presidente cuando se dio a conocer la lujosa vida de su hijo en Houston ha sido atacar, cada vez con más dureza, a los periodistas y a los medios. “En lugar de desmentir los hechos, de dar un solo dato que contradiga la investigación, el presidente se lanzó contra quien los dio a conocer, contra Carlos Loret. O sea, quiere matar al mensajero, porque no le gusta el mensaje”.
“¿Cómo no va a ser un escándalo, aquí y en cualquier parte del mundo, esa contradicción entre la austeridad que predica para los demás, y el lujo que justifica en los suyos?”, argumenta Anaya. “O sea, el que ayer predicaba la austeridad, hoy justifica el lujo”.
Y en su afán de distraer la atención, “ahora resulta que él es la víctima”, y que todo es un ataque personal de parte de quienes ‘traicionan a la patria’, puesto que López Obrador es “la encarnación de la nación”, como se atrevieron a decir los senadores de Morena en una carta, que “pasará a la historia como uno de los ejemplos más penosos de lambisconería política que jamás hayamos visto”, fustiga Anaya.
Para concluir, afirma que “la libertad de expresión en México es un derecho. Y es indispensable para la democracia”, por lo que hace 4 propuestas: 1) rechazar cualquier acto o iniciativa contra la libertad de expresión; 2) defender con toda la fuerza del Estado a los periodistas; 3) investigar cualquier conflicto de interés y acabar con la impunidad; 4) abandonar la doble moral: dejar de medir con una vara a los de fuera y con otra a los de casa.
“Y la más enérgica condena a la guerra. A la de afuera y a la de adentro. A la que se vive en los confines de Europa, producto de una invasión atroz e injusta; y a la que padecemos hoy en México, producto del abuso de poder”, cierra el video Anaya.