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Una vez más, el laberinto de la violencia atrapa a los responsables de garantizar la seguridad y la paz social. El robo a transportistas es una bomba de tiempo. El crimen organizado controla las carreteras del país y diariamente se registran entre 30 y 40 robos a transportes de carga pesada, así lo denunció Asociación Nacional Transportista (ANTAC)

 

Los operadores trabajan bajo una lógica de supervivencia, donde cada viaje implica un riesgo real de no regresar. El 80% de los robos a transportistas en carreteras son con violencia que deriva incluso en desapariciones o asesinatos de los trabajadores. Además de, la falta de apoyos a las familias de los transportistas que han muerto por la inseguridad.

 

Los transportistas no exageran. Sus testimonios coinciden en describir rutas controladas por grupos criminales, zonas donde la autoridad brilla por su ausencia y estrategias delictivas cada vez más sofisticadas. Desde bloqueos falsos hasta el uso de tecnología para rastrear mercancías valiosas, el crimen organizado ha profesionalizado el robo en carretera.

 

Augusto Ramos Melo, presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), revela que actualmente se registra un robo al autotransporte de carga cada 50 minutos, cifra que calificó como alarmante. Explica que el 50% de los robos al autotransporte se concentra en tres estados: Estado de México, Puebla y Veracruz. Y que, si se amplía el panorama, el 90% de los robos ocurre en 10 entidades, entre ellas Jalisco, Guanajuato, Querétaro, San Luis Potosí, Hidalgo y Morelos, principalmente en el corredor del Bajío y el centro del país.

 

De modo que, la inseguridad en las carreteras de México ha dejado de ser un tema recurrente para convertirse en una crisis estructural que los transportistas llevan años denunciando sin obtener respuestas efectivas. Lo que antes se percibía como incidentes aislados —asaltos esporádicos o robos de mercancía— hoy configura un patrón sistemático que afecta no solo a quienes operan el transporte de carga, sino a toda la economía nacional.

 

Alejandro García Medina, director de Nuevos Productos de la consultora especializada en materia de seguridad logística IA27, informó que el robo al autotransporte de carga en México se incrementó de cerca de 14,300 atracos ocurridos en 2022 a casi 16,000 en 2025. En 68% de los casos se cometieron con violencia. Las pérdidas anuales por ese delito se calculan en más de 7,000 millones de pesos.

 

Testimonios de conductores, confirman que hay carreteras donde la operación de grupos criminales y la falta de vigilancia de las autoridades las han convertido en verdaderos infiernos. Lo que más se roban son: Abarrotes, Electrónicos, llantas, equipos de cómputo, rines, telas, varillas, cemento, vinos, electrodomésticos y pipas con combustibles. Algunos choferes dicen que en las aduanas se filtra la información de lo que llevan y salen marcados para ser asaltados.

 

El problema no es menor. México depende en gran medida del transporte terrestre para mover mercancías. Cuando un camión es robado, no solo se pierde la carga: se interrumpe una cadena logística que impacta precios, abastecimiento y, en última instancia, al consumidor final. Sin embargo, pese a esta relevancia estratégica, la respuesta institucional ha sido fragmentada, reactiva y, en muchos casos, insuficiente.

 

Uno de los puntos más críticos es la falta de coordinación entre niveles de gobierno. Las carreteras federales, estatales y locales se convierten en territorios ambiguos donde la responsabilidad se diluye, la impunidad persiste: se normaliza. Los transportistas denuncian que, tras un asalto, la burocracia complica la denuncia y rara vez se traduce en resultados concretos.

 

Por ello, regresaron las protestas y las movilizaciones el pasado lunes, en al menos 20 estados, donde operadores del transporte de carga bloquearon carreteras estratégicas para visibilizar una problemática que, afirman, ha sido ignorada. En contraste con la postura oficial, los afectados aseguran que la realidad en las carreteras mexicanas es cada vez más peligrosa y pone en riesgo tanto su patrimonio como sus vidas.

 

Así las cosas, cada kilómetro inseguro no solo representa un riesgo para quienes conducen, sino una señal alarmante de que el Estado está perdiendo terreno donde no debería. ¿Hasta cuándo?

 

Vericuentos

 

¿Desaparecer a los desaparecidos?

 

Nada bien cayó en Palacio Nacional, el informe del Comité de la ONU contra las Desapariciones Forzadas (CED), la presidenta Claudia Sheinbaum, lo rechazó tajantemente y abrió una controversia diplomática innecesaria. La deuda con los más de 130 mil desaparecidos en el país y sus familias, incomodan al gobierno humanista de la #4Transformación. La reacción presidencial evidencia, una vez más, la profunda distancia entre el discurso oficial y el dolor cotidiano de miles de familias que buscan a sus desaparecidos. México se ha convertido en una gran fosa. Según el Registro Nacional de Personas Extraviadas o Desaparecidas, en el país desaparecen 20 personas al día. El infierno de los desaparecidos en México, es la deuda más dolorosa del Estado y no se mide en indicadores de popularidad, sino en ausencias. #BastaYa

 

Morena va por el INE

 

En Cámara de Diputados avanza la selección de los aspirantes a ocupar las tres vacantes en el INE, Morena tomó el control de los relevos, el comité técnico que evaluará a los más de trescientos candidatos fue integrado con personajes cercanos a Morena y al Gobierno federal. La renovación en el INE reavivó la pelea entre el Gobierno y la oposición por el futuro del sistema electoral y la democracia. Recordemos que el nuevo Consejo General que se terminará de integrar con estas designaciones será responsable de las elecciones federales de 2027 y los preparativos de las presidenciales de 2030. ¡Órale!

 

@guillegomora