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Se fue Juan Ramón de la Fuente Ramírez de la cancillería, por dolores en la espalda, y deja mucho más adolorido al país en su peor etapa diplomática… Pero amenaza con regresar.

¿A qué regresaría? Si en la relación más importante para nuestro país apenas y pudo concertar no más de 15 llamadas telefónicas entre Claudia Sheinbaum y Donald Trump.

Para el diputado Federico Döring, el mayor error de Claudia Sheinbaum fue haber nombrado a Juan Ramón de la Fuente en la Cancillería, y su compañero de bancada Héctor Saúl Téllez Hernández, califica como un fracaso la gestión el exrector, y, aunque lamenta su estado de salud, manifestó optimismo con su salida.

Nunca pudo conseguir que la presidente de México, su jefa, se reuniera cara a cara con el mandatario de Estados Unidos; poco o nada logró para paliar o negociar las imposiciones del estadounidense en materia de aranceles, migración o seguridad.

Ni siquiera pudo lograr que México fuera invitado e incluido en el pacto de 17 países de América llamado “Escudo de las Américas”, una iniciativa multinacional contra el crimen organizado, de cooperación militar y de inteligencia anunciada por el presidente estadounidense Donald Trump durante una cumbre con líderes de países del hemisferio occidental a principio de marzo pasado.

¿Qué Claudia Sheinbaum no es líder de uno de los países más importantes de ese hemisferio?

Pues no que estamos en el mejor nivel de cooperación con Estados Unidos en esa materia ¿Cómo ven a México esas 17 naciones?

De la Fuente con su incapacidad obligó a su jefa a dar explicaciones, que habrían sido innecesarias con un buen negociador, “no quisimos ir a la reunión”, dijo la mandataria en una de sus mañaneras. ¿Declinó ir a una reunión para combatir el crimen organizado, el peor flagelo de nuestro país? No, fue un fracaso diplomático. Uno más.

Han asesinado a más de 60 migrantes mexicanos desde la llegada de Trump a la presidencia, 14 en lo que va de este año, y Juan Ramón… ni un paso en favor de los migrantes, nada más allá de lo que ya hacían antes de su llegada la embajada y consulados mexicanos en Estados Unidos.

Para el mundo México perdió la imagen país neutral y respetuoso. En los últimos años se apuntaló crisis diplomática que vive nuestro país con países como España, Bolivia, Ecuador, Perú, incluso el congreso peruano declaró a Claudia Sheinbaum “persona non grata”, además de la mala imagen internacional por la defensa de gobiernos dictatoriales como los de Venezuela, Nicaragua y Cuba.

Nunca defendió al servicio exterior, se llenaron los consulados, embajadas y otras posiciones de gran importancia con políticos denostados que huyen de señalamientos hasta de carácter criminal, denostados, desprestigiados o con aquellos quienes hicieron pactos con Morena, y hasta periodista quedabien con el oficialismo, pero no defendió a los que tienen una carrera diplomática en forma, quienes fueron hechos a un lado por negociaciones de carácter partidista.

Hoy es evidente la destrucción de la administración pública en el renglón diplomático y el golpeteo al Servicio Exterior Mexicano. Y Juan Ramón no hizo nada por corregirlo.

Como bien lo advierte el diputado Téllez Hernández, el momento en que se da el relevo es delicado, frente a la renegociación del TMEC.

La cancillería tiene un papel que es prioritario y protagónico para reposicionar una política exterior degrada a la vista del mundo, la cooperación por la seguridad a nivel internacional, reducir el impacto de los aranceles impuestos por Donald Trump, y el mundial que nos va a poner en el centro de atención internacional.

Esos son los retos del nuevo canciller.

El nuevo secretario ha estado presente con De la Fuente y con Marcelo Ebrad en sus equipos de trabajo, y puede estar calificado pues ha estado presente los últimos 6 o 7 años en reuniones cumbre, algo sabrá del tema, pero ¿Tendrá el perfil y la experiencia para atender el TMEC, los aranceles, la seguridad y el mundial?

Tal es la realidad que enfrentará, en caso de ser ratificado por el Senado el próximo 7 de abril, Roberto Velasco, llamado Lord Cacahuates, por una foto de junio de 2019, cuando fue captado comiendo cacahuates durante una reunión de alto nivel con Nancy Pelosi en el Capitolio, en Washington D.C., EE. UU., lo que entonces desató memes y críticas sobre la etiqueta diplomática en plena negociación de aranceles.

Muy pocos extrañarán al médico, siquiatra, ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, introducido a la fuerza en la diplomacia por Andrés Manuel López Obrador quien lo nombró embajador de México ante la Organización de las Naciones Unidas en 2018.

Suerte al comunicólogo que llega a canciller.