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Con el objetivo de cuidar el medio ambiente, proteger la salud de las y los mexicanos y aprovechar con mayor responsabilidad los residuos que generamos, el diputado Antonio Castro Villarreal propuso una reforma por la que se expide la Ley General de Economía Circular para que exista un sistema jurídico claro, con normas responsables y que sirvan para lograr un bienestar medioambiental.

“Es importante que cambiemos la manera en la que gestionamos nuestros residuos, tanto por nosotros como por el equilibrio natural. Buscamos que ninguna comunidad vuelva a ser utilizada como tiradero de basura y que el derecho a un medio ambiente sano sea la guía de las nuevas políticas públicas en materia de gestión de desechos”, mencionó.

Desde la tribuna de la Cámara de Diputados, el Legislador de Coahuila señaló que en México se generan más de 120 mil toneladas todos los días, de las cuales alrededor de 12 mil toneladas ni siquiera se recolectan. 

“Es decir que cada día hay miles de toneladas de basura que se quedan en los barrancos, en las orillas de los ríos, en los lotes baldíos”, subrayó.

En su iniciativa, explicó, se estima que los costos por agotamiento y degradación ambiental se cuentan de un millón de millones de pesos por año, y solo el rubro asociado a residuos sólidos urbanos asciende a más de 100 mil millones de pesos cada año.

Refirió que cada tiradero a cielo abierto es una fábrica de enfermedades, cada incendio en un relleno improvisado llena de partículas el aire que respiran las personas y cada río convertido en el drenaje a cielo abierto es una cadena de daños para quienes dependen de esa agua.

“La economía circular es dejar de ver la basura como basura y empezar a verla como recursos. Mientras otros países acercan la tasa de recuperación de materias primas secundarias, hasta por el 90 %, nosotros seguimos enterrando riqueza.”, indicó.

La iniciativa, que fue presentada en conjunto con el Diputado Ricardo Monreal Ávila, propone cuatro ejes: expedir la Ley General de Economía Circular, con la cual queda atrás la idea de que el residuo es simplemente algo que no sirve y colocarnos en el centro del ciclo de vida completo de los productos.

En segundo término incorpora el principio de responsabilidad extendida del productor, el cual señala que quien fabrique o importe un producto asuma la responsabilidad de la huella que deja a lo largo de todo el ciclo de vida.

En tercer lugar, se crea un sistema nacional, un programa nacional y una plataforma de información pública y un registro de economía circular. El sistema nacional permitirá que las dependencias federales, las entidades federativas, los municipios, los actores sociales y privados, definan metas, articulen esfuerzos. El programa nacional dejará la visión de la economía circular al terreno de las políticas concretas, con objetivos y plazos.

Y en cuarto punto, dijo, se armonizará la Ley General de Equilibrio Ecológico, la de Protección Ambiental y la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos, con esta nueva visión.

“En su conjunto, la iniciativa busca establecer esquemas de gradualidad, donde las obligaciones no sean aplicadas de manera homologada, sino que vayan acorde a las necesidades de cada sector productivo. Todo esto, además, se articula con los compromisos internacionales que ya tiene México, que ya asumió México en la materia de cambio climático, biodiversidad y desarrollo sostenible”, resaltó.

La iniciativa fue turnada a comisiones para su análisis y dictaminación, y fue suscrita por todos los Grupos Parlamentarios.