La Auditoría Superior de la Federación (ASF) revisará las contrataciones del Instituto Nacional Electoral (INE) desde el año 2000, luego de detectar “irregularidades históricas” en el ejercicio del gasto público.
En un breve comunicado, la ASF precisó que realiza una auditoría integral al INE y a los organismos públicos locales electorales (Oples), luego de los reportes periodísticos que destaparon el presunto conflicto de interés en las licitaciones para adquirir material electoral.
La ASF mencionó que el estudio histórico de las adquisiciones del entonces Instituto Federal Electoral (IFE), el INE y todos los Oples tiene como objetivo identificar patrones de contratación, concentración de proveedores y prácticas ilegales en el ejercicio de los recursos públicos.