Es oficial, el gobernador de Durango, José Rosas Aispuro, dijo que debido a los casos registrados este lunes 2 de noviembre, la entidad vuelve al estado máximo de alerta.
«Durango enfrenta la etapa más difícil desde que se decretó la emergencia sanitaria a causa de la aparición del COVID-19 en nuestro país», dijo el gobernador.
Los aumentos son generales, lo mismo en casos positivos, que en hospitalización y en fallecimientos. Por eso la decisión es que el estado se quede en semáforo rojo desde este martes 3 de noviembre y cuando menos hasta el martes 17 del mismo mes. En ese lapso de tiempo se prohíbe la venta de bebidas alcohólicas y se cerrarán actividades no esenciales. Los parques y plazas estarán cerrados al igual que los centros deporticos, centros de masajes y gimnasios.
En cuanto a los hoteles, sí podrán funcionar solo que sin áreas comunes, y con un máximo de 25% de ocupación hotelera. Los restaurantes y cafeterías podrán seguir operando con aforo permitido del 25% y solamente ofreciendo alimentos para llevar. Las peluquerías, estéticas y barberías seguirán operando, así como los mercados y supermercados que deberán tener un aforo máximo del 50% y se permitirá la entrada solamente de una persona por familia.
El transporte público seguirá operando con aforo del 50% y con restricción de circulación de 10PM a 5AM; en taxis y particulares solo podrá haber tres personas por vehículo.
Mientras tanto las actividades esenciales son las relacionadas con el sector automotriz, minero, de construcción, forestal, energético y de salud.