La ilusión de que México será “autosuficiente” en combustibles no sólo pasa una cuantiosa factura a los contribuyentes, sino que también abrió otro frente de conflicto con el gobierno de Estados Unidos: las transferencias fiscales por más de 47.7 mil millones de pesos en el primer trimestre del año no impidió que Pemex perdiera casi 46 mil millones pesos… pese a usar una costosa “ingeniería financiera” de reducir a cero los precios de transferencia de Exploración y Producción (PEP) a Transformación Industrial (TRI), “ingeniería” que enfrenta a la paraestatal a cargo de Víctor Rodríguez con la Securitie Exchange Comisión al mando de Paul Atkins.
Vaya, no es gratuito que en su informe trimestral Pemex advirtiera que el entorno “proteccionista” generado por Donald Trump. Pero no sólo es por aranceles, o por el regalo del crudo a la dictadura de Miguel Díaz Canel (unos 3 mil millones de pesos, situación suficiente para que Atkins solicite la entrada en vigor de la ley Helms Burton). Tiene más que ver con un posible un engaño al público inversionista que acude a los mercados de dinero en Estados Unidos.
De acuerdo a los anexos financieros de la petrolera mexicana, el valor de la venta “Intrasegmentos” de PEP, que lleva Octavio Barrera Torres fue de solo 174 pichurrientos millones de pesos… para que así TRI -a cargo de Armando Lechuga– pudiera facturar 76 mil,035 millones de pesos. Es decir, que PEP prácticamente le obsequió la materia prima a TRI, contraviniendo las Normas Internacionales de Información Financiara emitidas por la IASB (International Accounting Standards Board) donde se establece que los precios de trasferencia al interior de los conglomerados deben reflejar costos reales de producción a fin de permitir a socios y acreedor identificar y calibrar riesgos y oportunidades de negocio de manera equitativa.
Por cierto, se sabe que Barrera Torres ha dejado de ser el “niño prodigio” al “chamaco gritoneado” por los magros resultados reales en la plataforma de producción.
El área financiera de Pemex, a cargo de Juan Carlos Carpio, intenta quitarse la bronca con una explicación en la página 147 de su reporte a los inversionistas internacionales. La excusa -pobre, por cierto- es que debido a la disolución de las subsidiarias a finales de 2024 y a la reorganización corporativa, ¡pum!, desaparecieron los costos de producción de crudo y los resultados no pueden ser comparados los datos de años pasado para los ejercicios 2025 y lo que va del 2026… y lo que falte.
Los prestamistas y tenedores de deuda de Pemex ya intuyen que esa “integración vertical” resulta una suerte de caja china mezclada con ruleta rusa: es opaco el curso y aplicación de los empréstitos, difícil saber sí se tuvieron los resultados prometidos para generar el repago e intereses del préstamo, y que sí las cosas no van bien en la producción, refinación y rendimiento final, tendrán que asumir mermas con el impacto que corresponda para sus socios y ahorradores.
Así, el truco de la “soberanía energética” ha derivando en un peligroso juego el “Tío Lolo”: reducir a casi cero el precio de la materia prima para atraer dinero que será usado en la refinación y que se diluirá en la red de comercialización hasta que se pierda totalmente en el “Corporativo”, es una forma de endeudamiento adicional para las cansadas finanzas pública.
A ver qué pasa.
Fan Fest CDMX: Garrido, regulando a Marte
Hasta el momento, el gobierno federal y el capitalino han informado sobre la realización de dos eventos denominados Fan Fest por el Mundial 2026: el primero será gratuito en la plancha del Zócalo capitalino. El segundo tendrá lugar en el Campo Marte como evento privado.
En ambos casos, la organización del evento corre a cargo del gobierno federal a través de la Sectur de Josefina Rodríguez.
El Fan Fest Campo Marte, por su parte, es un evento masivo de 40 días que implica un considerable impacto hacia los vecinos, especialmente porque a diferencia del evento del zócalo, habrá venta de bebidas alcohólicas y sonido de 9am a 2 de la madrugada.
Este evento, contará con conciertos musicales con artistas internacionales como Mathame, Hugel, Claptone y Purple Disco Machine. Además, contará con dos cantinas, una zona de entretenimiento, jardín escultórico y una mega pantalla. El boletaje tiene varias opciones que van desde los 400 pesos hasta los 5 mil pesos.
Dada las previsiones de asistencia y duración, el alcalde en Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe aclaró en conferencia de prensa que ante la negativa de recibir recursos adicionales para atender cualquier situación de Fan Fest en Campo Marte, la organización, seguridad y servicio de limpia correrá a cargo de las empresas organizadoras sin olvidar la obligación que tendrán los mismos organizadores de tramitar y presentar el Programa Especial de Protección Civil ante la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos de la CDMX, como marca la ley.
Por lo pronto, Tabe instaló un comité desde principios 2026 a fin de prever todo tipo de acciones tanto de seguridad, servicios urbanos y orden en espacios públicos durante la justa mundialista a fin de que el turismo se lleve una viva y buena experiencia… y que los vecinos no vean afectada su calidad de vida.
A lo largo de estos meses, Tabe encargó a César Garrido, director general de gobierno y asuntos jurídicos, y uno de sus hombres de mayor confianza, la labor de reunirse periódicamente con representantes vecinales y empresarios del ramo restaurantero y hotelero para formar un frente común para que todo se desarrolle en completo orden.
Con calma y nos amanecemos.