¿En verdad “no existe ni existirá nunca ninguna prueba” en contra de Andy López Beltrán,
su padre, sus hermanos y sus cercanos, sobre todos los cochupos y la gran impunidad con
la que han actuado en nombre de esta errada y llamada cuarta transformación? Esa, ni él
se la creé. Debería poner sus barbas a remojar.
En política, a los cándidos se les llama de otra forma, pero en el caso de Andy López, se le
podrá acusar de todo menos de eso, de cándido, porque salió “vivillo” para los sucios
negocios, las tranzas que pudo hacer a la sombra de quien, volvió a decir, es “el mejor
presidente que ha tenido México”. Esta tampoco se la creyó.
Fuera de sus seguidores, más bien los de Andrés Manuel López Obrador, -porque Andy no
tiene-, no hay quien pueda creerle la sarta de barbaridades y sandeces que difundió
mediante un video por las redes sociales y si los seguidores le creen, es porque reciben los
programas sociales en dinero y más recientemente, la presidenta Claudia Sheinbaum
anunció que la pensión para adultos mayores se incrementará.
En un tono mucho menos duro que el que utilizó en la carta que le dirigió al presidente de
Estados Unidos, Donald Trump para exigirle la salida de dos de sus gentes más cercanas:
el poderoso secretario de Estado, Marco Rubio y su segundo de a bordo, Christopher
Landau, quien se cree el heredero indiscutible del legado lópezobradorista acusó una
guerra sucia un complot en su contra por parte del neoliberalismo, “de los que quieren
que México siga como antes”, urgió.
Pero el presidente Trump no estaba como para enterarse del mensaje de Andy López pues
estaba viendo cómo se desmoronaba el partido Republicano en las elecciones de medio
término que se celebraron ayer en el vecino país del norte.
ANDY, EL MAL AMIGO
Dando muestras de que es un muy mal amigo, López Beltrán en su video, se dio a la tarea
de negar cuantas veces pudo, ni más ni menos que a quien era, hasta hace poco, su
entrañable amigo del alma: Jorge Amílcar Olán, quien anda “a salgo de mata”, se dice que
todavía en Suiza.
No le va a ser fácil a Andy López, zafarse de los sucios negocios que él y su hermano Bobby
López Beltrán hicieron con Amílcar Olán, el Tren Interoceánico y el Tren Maya, la compra
de medicinas a sobre precio y varias cosas más.
Otra pregunta no sobra: ¿en realidad Andy López se creé con la autoridad moral y la
capacidad de convocatoria suficiente para que logre convencer que él es algo muy
cercano a una “blanca paloma”?, ni siquiera entre las huestes de su padre porque varios
guindas levantan la ceja por las ocurrencias de este junior tabasqueño.
Más bien debería de estar preocupado porque en el caso de que Amílcar Olán caiga y lo
traigan a México, el exvendedor de una tienda de azulejos en Tabasco, estaría dispuesto a
hablar una vez que se enteró que la estrategia que sigue Morena, es clavar al “entrañable
amigo” con tal de salvar a los hijos del peor presidente que ha tenido México.
Finalmente, en eso de que no hay ni una sola prueba para inculpar a los hermanitos López
Beltrán, eso estaría por verse, o, ¿acaso no le bastan a Andy López la serie de videos,
fotografías y grabaciones en los que pueden verse y oírse la serie de tranzas que realizan?,
y lo que falta, porque prácticamente no hay día en que no salga, por aquí y por allá, algún
escándalo guinda. Ya se están enterando muchos de los que protagoniza el flamante
coordinador de asesores de Palacio Nacional, Jesús Ramírez Cuéllar.
De las muchas preguntas que por las redes le han hecho a este personaje al que ya le urge
al fuero, ¿por qué en los 10 minutos en los que se envolvió en el lábaro Patrio y aseguró
que siempre ha caminado al lado del pueblo, no se refirió a sus costosos viajes a Japón y la
obra de arte que posee de la famosa pintora de esa nacionalidad Yayoi Kusama,
recientemente fallecida, cuya pintura más barata, tiene un costo de medio millón de
pesos? Esos lujos no se los puede dar “el pueblo bueno y sabio”.
Y faltan la cena para los amigos de alrededor de 40 mil pesos y su hospedaje en el hotel
más caro de Tokio.
morcora@gmail.com