Aunque el Plan México apuesta por la sustitución de importaciones, varias industrias dependen de las compras del exterior para mantener su operación, tal es el caso de la industria hulera.
Los datos permiten dimensionar ese mercado. Data México, plataforma de la Secretaría de Economía, registra 1,036 unidades económicas dedicadas a la fabricación de productos de hule a mayo de 2026, mientras que la Cámara Mexicana de la Industria Hulera (CMIH) reporta institucionalmente más de 1,000 instalaciones vinculadas con la manufactura y transformación del hule en el territorio nacional y más de 80,000 empleos directos.
La actividad también mantiene una relación intensa con el comercio internacional. En 2024, el intercambio comercial mexicano de caucho y sus manufacturas alcanzó 13,454 millones de dólares.
Tan sólo en junio de 2026, México registró 703 millones de dólares en importaciones frente a 455 millones de dólares en exportaciones, con un saldo comercial negativo mensual de 248 millones de dólares, por ello el objetivo de la CNIH es emparejar las cifras.
Es por ello, que estas cifras muestran que existe espacio para desarrollar proveedores nacionales capaces de competir en precio, calidad, especialización y capacidad tecnológica con las alternativas internacionales
En ese tenor la CMIH que preside Juan Pablo Ríos y Valles realizará el 18 y 19 de noviembre próximos la primera Expo Hule en Ciudad de México.
El foro en cuestión va más allá de reunir al sector: conectar a fabricantes con proveedores nacionales capaces de sustituir parte de los insumos, tecnología y componentes que actualmente se adquieren en mercados internacionales, particularmente de Asia.
La industria hulera mexicana quiere acortar sus cadenas de suministro.
En un contexto de incertidumbre geopolítica, mayores riesgos logísticos y una tendencia global hacia la regionalización de proveedores, la CMIH busca que una mayor proporción de los insumos que utilizan sus empresas agremiadas pueda ser adquirida en México, en lugar de depender de proveedores ubicados a miles de kilómetros de distancia.
“La industria hulera en México es un mercado con demanda activa de proveeduría. México cuenta con una industria de fabricación de hule bien establecida, integrada por empresas nacionales y multinacionales que participan en sectores estratégicos como movilidad, manufactura, empaque, construcción, automotriz e insumos industriales. Hablamos de más de 78,000 empleos directos, más de 700 mil toneladas de producción de llantas al año, más de 900 centros de fabricación de hule y más de 54 mil millones de pesos en valor agregado anual. En Expo Hule tendremos, además, a más de 50 compradores senior buscando nuevas oportunidades de proveeduría”, señaló el presidente de la Cámara Nacional de la Industria Hulera.
La apuesta coincide con un momento en el que México busca incrementar el contenido nacional de sus cadenas productivas. El Plan México, presentado por el gobierno federal en enero de 2025, incorporó entre sus objetivos aumentar la proveeduría local de mayor valor y relanzar el programa Hecho en México; además, el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 contempla aumentar en 15% el contenido dentro de cadenas globales de valor en sectores como automotriz, aeroespacial, electrónico, semiconductores, farmacéutico y químico.
Para la industria del hule, la oportunidad es especialmente relevante porque existe una demanda constante de materias primas, químicos, compuestos, pigmentos, aditivos, polímeros, caucho natural y sintético, maquinaria, tecnología y servicios especializados. A ello se suma la proveeduría requerida para producir llantas, empaques, sellos, bandas, mangueras, recubrimientos y decenas de componentes que terminan integrándose a las cadenas automotriz, transporte, manufactura, construcción y otros sectores industriales.
Las cifras utilizadas por la Cámara para promover el encuentro ubican precisamente al sector por encima de los 900 centros de fabricación, los 54 mil millones de pesos de valor agregado anual y las 700 mil toneladas de producción de llantas, mientras que la convocatoria de Expo Hule prevé la presencia de más de 50 compradores senior.
Para la CNIH, el reto no es cerrar la puerta a las cadenas globales, sino lograr que más empresas mexicanas puedan formar parte de ellas. En ese sentido, la primera Expo Hule pretende ser un punto de encuentro para desarrollar proveedores, atraer tecnología y aumentar el contenido nacional de una industria que ya tiene escala, inversión y demanda suficientes para generar nuevas oportunidades de negocio.
La ruta del dinero
Rafiqui, la primera asociación civil de reciclaje de paneles solares y baterías de litio en México que dirige Ximena Cantú pondrá en marcha la primera campaña para el acopio y recolección de páneles solares en desuso. A esa iniciativa se han sumado también la Secretaría de Desarrollo Energético Sustentable de Jalisco (SEDES) y la Asociación Mexicana de la Industria Fotovoltaica (AMIF).
El exhorto está dirigida a empresas, instaladores, desarrolladores de proyectos y propietarios de sistemas fotovoltaicos, y busca impulsar la gestión responsable de estos dispositivos al final de su vida útil y promover su aprovechamiento mediante procesos de reciclaje. Para Rafiqui será el primer paso hacia el inicio de las operaciones tanto en el estado de Jalisco como a nivel nacional a partir de la estrategia de abrir una planta recicladora donde los materiales puedan ser tratados para que se reincorporen a otras cadenas de valor.