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Ante la crisis económica por la que la industria restaurantera atraviesa, derivada de la pandemia por covid-19, la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC), la Asociación Mexicana de Restaurantes (AMR) y la Asociación de Directores de Cadenas Restauranteras (DICARES) han solicitado a las plataformas que ofrecen servicio para llevar sean sensibles con la industria y reduzcan sus comisiones del 30 al 17%. Lo anterior mientras esté presente el semáforo rojo.

Esta reducción ayudará en gran medida a los pequeños y medianos establecimientos que, ante esta crisis sanitaria, están tratando de sobrevivir, por lo que mantener las mismas comisiones que se aplicaban antes de la pandemia resulta insostenible para miles de restaurantes.

La industria restaurantera ha mantenido reuniones con representantes de Rappi, Didi Food y Uber Eats, con el objetivo de llegar a una negociación justa para el sector, ante la situación que se enfrenta derivada de la crisis de salud.

Cabe agregar que Rappi ya hizo una propuesta alineada a lo que la industria ha solicitado, este sector confía en que Didi Food y Uber Eats también lo hagan; los representantes de dichas aplicaciones se comprometieron a tener una respuesta puntual a más tardar este viernes.

En la reunión del 13 de enero, también estuvieron presentes integrantes del gobierno capitalino, quienes coinciden en el planteamiento de la industria, conscientes de que en otros países se están tomando medidas que permitan regular estos servicios.

En ciudades de Canadá y Estados Unidos, como Toronto, Ontario, Washington, Los Ángeles, Seattle, Nueva York, entre otras, se aplican comisiones similares a las que plantea el sector restaurantero en México.

Atendiendo los reclamos de los empresarios de este sector, la industria seguirá dialogando para que las plataformas de entrega a domicilio entiendan la situación financiera por la que atraviesan los restaurantes; su apoyo en estos momentos tan difíciles evitará que desaparezcan más establecimientos.

Desde que inició la pandemia han cerrado 13 mil 500 restaurantes en el Valle de México y se han perdido al menos 80 mil empleos.

Además, la situación que hoy enfrentan los establecimientos no es la misma que cuando inició esta crisis, los periodos de gracia con los acreedores han concluido, por lo que deben seguir pagando impuestos, licencias y servicios.

La Cámara y las Asociaciones coinciden en que, a nivel nacional e internacional, se enfrenta un momento muy complejo, por lo que se requiere del apoyo de todos los sectores para hacer frente a esto, conscientes de que vivimos una nueva realidad.

En estos tiempos tan difíciles, esta industria hace un llamado a la unidad. Es momento de unirnos todos y trabajar en conjunto para que sobreviva la mayor cantidad de establecimientos y por consiguiente proteger miles de empleos.