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La política social si bien ha sido eficaz en términos políticos no ha cumplido con su principal objetivo social. Reconocemos que los programas sociales son necesarios ante la pobreza y desigualdad que existe en el país, señalo Coparmex.

Proponemos un cambio de objetivo: en lugar de que sea la entrega directa de dinero, que este sea solo un medio; el verdadero objetivo debe ser que las personas y familias salgan de su condición de pobreza.

En COPARMEX creemos que el Modelo de Desarrollo Inclusivo que proponemos puede ser un faro para ampliar las posibilidades de superación de la pobreza, sí con programas sociales pero también generando condiciones para que más empresas surjan y se generen empleos. Hay que ser claros, no hay presupuesto público que alcance, pero sí puede haber innovación y voluntad para propiciar el surgimiento de más fuentes de empleo que se traduzcan en más y mejores ingresos para las familias. Sí a los becarios y sí a los empresarios. Con más personas participando en la vida productiva del país, se genera un círculo virtuoso que tiene como resultado una mejora continua en el bienestar de los individuos.

Por ello, a partir del Modelo de Desarrollo Inclusivo proponemos 7 acciones:

·        Cambiar el modelo de reparto de subsidios generales por una aplicación focalizada de los programas sociales y corregir la actual asignación de los programas de transferencias monetarias para evitar la exclusión de los hogares de menores ingresos.

·        Retomar el concepto del Coneval que considera que una persona está en situación de pobreza cuando tiene un ingreso menor a la línea de bienestar (valor mensual total de la canasta alimentaria y no alimentaria), para hacerlo el estándar mínimo de ingresos. Por eso en COPARMEX desde 2018 impulsamos el incremento gradual del salario mínimo. Existen iniciativas para mejorar las remuneraciones y crear trabajos dignos con derechos laborales, por ejemplo, las propuestas de Empresas por el Bienestar y de México Digno.

·        Debemos garantizar que los empleos a los que acceden las personas vulnerables, como los indígenas, cuenten con seguridad social. 

·        Terminar con la brecha de género, asegurando igualdad de oportunidades.

·        Establecer una política de fomento al emprendimiento; y también a la economía social y solidaria que permita a las cooperativas y al conjunto de empresas de propiedad colectiva del sector social, crecer, captar inversión, acceder a crédito de la banca de desarrollo a tasas preferenciales, abrir nuevos canales de comercialización en compras públicas y contar con apoyos para la capacitación y la innovación.

·        Avanzar en la construcción de un sistema universal de protección social, para ello es imperativo asignar presupuesto igualitario e integrar funcionalmente la atención primaria en salud. La atención primaria permite atención preventiva, detección de riesgos y control de las enfermedades en sus primeras fases.

·        Establecer un esquema de transferencias monetarias de emergencia para las personas que pierden su medio de sustento, a través de mecanismos ágiles y transparentes de registro y asignación temporal.

Creemos que con voluntad y sensibilidad lograremos entre el sector público y el privado propiciar que más mexicanos puedan superarse, vivir mejor y recuperar la esperanza de que con esfuerzo es posible salir adelante. Nadie es mejor que todos juntos.