Ayer, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer los indicadores de la pobreza laboral en México para el primer trimestre de 2026. Estos indicadores miden el porcentaje de la población con un ingreso laboral per cápita en el hogar menor al costo de la canasta alimentaria. Las estimaciones diferencian dos canastas alimentarias a nivel nacional: una para el ámbito urbano y otra para el rural.
Al primer trimestre de 2026, se estima que en México el 30.7% de la población reside en un hogar en condición de pobreza laboral. Es decir, 3 de cada 10 personas no cuentan con ingresos laborales suficientes, sumando los de todos los miembros del hogar, para adquirir la canasta alimentaria. Este indicador es el más bajo reportado en los 21 años de esta medición, iniciada en 2005. En comparación con el último trimestre de 2025, la pobreza laboral a nivel nacional se redujo 1.6 puntos porcentuales (pp), al pasar del 32.3% al 30.7% de la población. Respecto al primer trimestre de 2025, la pobreza laboral disminuyó 3.2 pp, desde el 33.9%.
Al respecto, analistas de la institución crediticia, nos señalan que para que la pobreza laboral continúe reduciéndose, debe mantenerse una tendencia en la que el crecimiento del ingreso laboral per cápita se ubique por encima del aumento en el costo de la canasta alimentaria. Para ello, es indispensable impulsar la inversión en el país, que se encuentra en contracción, de manera que se traduzca en mayores niveles de productividad y en la generación de empleos formales de mayor calidad.
Al primer trimestre de 2026, se estima que en México el 30.7% de la población reside en un hogar en condición de pobreza laboral. Es decir, 3 de cada 10 personas no cuentan con ingresos laborales suficientes, sumando los de todos los miembros del hogar, para adquirir la canasta alimentaria. Este indicador es el más bajo reportado en los 21 años de esta medición, iniciada en 2005. En comparación con el último trimestre de 2025, la pobreza laboral a nivel nacional se redujo 1.6 puntos porcentuales (pp), al pasar del 32.3% al 30.7% de la población. Respecto al primer trimestre de 2025, la pobreza laboral disminuyó 3.2 pp, desde el 33.9%.
Tanto en el ámbito urbano como en el rural, la pobreza laboral también se redujo a sus niveles mínimos desde 2005. En el ámbito urbano, que comprende localidades de 2,500 o más habitantes, la pobreza laboral disminuyó al 26.9% en el primer trimestre de 2026, 1.2 pp menos que lo reportado en el cuarto trimestre de 2025 (28.1%) y 2.8 pp por debajo del primer trimestre de 2025 (29.7%). Por su parte, en el ámbito rural, integrado por localidades de menos de 2,500 habitantes, la población en condición de pobreza laboral fue del 44.2%, lo que significó una contracción de 2.4 pp en comparación con el cuarto trimestre de 2025 (46.6%) y una reducción de 3.8 pp respecto al primer trimestre de 2025 (48.0%).
Pese a que el porcentaje de personas en pobreza laboral es mucho mayor en las zonas rurales, las zonas urbanas concentran a la mayor parte de la población en esta condición, debido a que gran parte de la población en México reside en áreas urbanas. Al primer trimestre de 2026, el 68.0% de la población en condición de pobreza laboral residía en el ámbito urbano y el restante 32.0% en zonas rurales.
En fin, la reducción de la pobreza laboral durante los últimos cuatro trimestres se explica principalmente por la mejora del ingreso laboral per cápita real de los hogares en México. Entre el primer trimestre de 2026 y el primer trimestre de 2025, el ingreso laboral per cápita, descontando el efecto inflacionario, creció en promedio 7.4% a nivel nacional. En el ámbito rural, el aumento fue, en promedio, de la misma magnitud, mientras que en el ámbito urbano el crecimiento fue del 6.8% anual.
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