El presidente de la Comisión de Organismos Internacionales en el Senado, Marko Cortés Mendoza, aseguró que México necesita una reforma laboral que dé certidumbre a la inversión, que no excluya, no discrimine y esté a la altura de la realidad migratoria que se vive.
En el marco del Foro: “Trabajo sin Fronteras: una Reforma Laboral para la Inclusión y la Igualdad” sostuvo que no se trata solamente de un tema legislativo, sino de una responsabilidad ética y social que debe responder a los desafíos que nos enfrentamos en la actualidad, ya que en México la movilidad humana es una constante.
Nuestro país, dijo, es origen, tránsito, destino y retorno de personas migrantes.
“Y esta realidad nos impone enormes retos, pero también una profunda responsabilidad: garantizar que la migración se atienda con un enfoque humanitario, de derechos humanos, legalidad y corresponsabilidad internacional”.
El senador del Grupo Parlamentario del PAN consideró que la migración y el trabajo digno están estrechamente ligados y no puede haber integración sin empleo formal, ni empleo digno sin respeto a los derechos laborales, “independientemente del estatus migratorio.”
Ante representantes de organismos internacionales como Dana Graber Ladek, jefa de Misión de la Organización Internacional para las Migraciones y Joselin Barja Coria, Asociada Principal de Soluciones Duraderas de ACNUR, así como los senadores Raúl Morón y Karina Ruiz, garantizó que desde Acción Nacional hay disposición de trabajar por una reforma laboral que promueva el bien común, que cierre brechas de desigualdad, proteja derechos y genere condiciones de desarrollo humano y económico sostenibles.
Destacó que OIM, la OIT y ACNUR han sido aliados estratégicos de México en la construcción de políticas públicas más humanas, más eficaces y alineadas con los estándares internacionales y su experiencia técnica y acompañamiento han sido clave para avanzar en soluciones duraderas, protección internacional, integración laboral y atención a poblaciones en situación de vulnerabilidad.
Por lo que confió en que este diálogo se convierta en una oportunidad para escuchar, aprender y construir propuestas concretas y que desde el Senado de la República se asuma la responsabilidad de legislar, supervisar y generar acuerdos que fortalezcan un marco jurídico que proteja a las personas migrantes, a las y los trabajadores, y que brinde certidumbre al Estado mexicano.
”Me reitero a su disposición para trabajar por un conjuntamente por un marco laboral más inclusivo, igualitario y que este a la altura de los desafíos actuales”, concluyó el senador.