El Mundial 2026 generó oportunidades importantes para la industria restaurantera mexicana, aunque los beneficios no se distribuyeron de manera
homogénea entre los establecimientos. Los mejores resultados se concentraron principalmente en restaurantes-bar, bares, cantinas, sports bars
y establecimientos que se prepararon para capitalizar los partidos mediante transmisiones, promociones y experiencias específicas para los aficionados.
El balance final muestra así un desempeño diferenciado según la ubicación, el formato de negocio, el tipo de clientela y la capacidad de los restaurantes
para generar experiencias alrededor de los encuentros.
De acuerdo con el Balance Final del Mundial 2026 para la industria restaurantera, que integra los resultados del estudio de cierre elaborado por
Deloitte y las encuestas nacionales realizadas por CANIRAC entre sus afiliados durante el torneo, el evento generó un impacto económico total de
2,543 millones de dólares, 7% por debajo de los 2,734 millones proyectados inicialmente, y representó una participación equivalente al 0.12% del Producto
Interno Bruto (PIB) de México.
Dentro de este balance, la gastronomía fue el sector con mayor derrama económica, con 584 millones de dólares, aunque el resultado se ubicó 20%
por debajo de lo proyectado.
Los mayores incrementos de consumo se registraron alrededor de los partidos de la Selección Mexicana. Conforme avanzó el torneo, el interés y los
niveles de consumo asociados a los partidos mostraron una disminución. Uno de los principales hallazgos fue el peso del consumo local. Los
mexicanos fueron el principal motor de la actividad en los restaurantes durante el torneo, mientras que la presencia de visitantes quedó por debajo
de las expectativas. En total, llegaron 41% menos turistas de lo proyectado y, de acuerdo con las encuestas de CANIRAC, 65% de los restaurantes no
detectó presencia de turistas; entre aquellos que sí los recibieron, representaron menos del 10% de sus clientes.
El impacto en materia de empleo también fue diferenciado. Deloitte estima que el Mundial generó 101,255 empleos temporales en las distintas
actividades económicas vinculadas al torneo. En el caso específico de la industria restaurantera, CANIRAC estima que se generaron 20,251 empleos
temporales.
Asimismo, cinco de cada diez restaurantes afiliados a CANIRAC contrataron la transmisión de los partidos del Mundial, como parte de las estrategias
implementadas para atraer consumidores y ofrecer espacios para vivir los encuentros.
Para CANIRAC, los resultados confirman la tendencia observada a lo largo de las distintas mediciones realizadas durante el torneo: el Mundial generó
oportunidades para la industria restaurantera, pero no beneficios automáticos ni generalizados. Fuera de los partidos de la Selección Mexicana, el impacto
fue menor al esperado y la derrama se distribuyó entre diferentes actividades económicas y canales de consumo.
El balance también deja aprendizajes importantes para futuros eventos internacionales. La preparación de los establecimientos, la generación de
experiencias diferenciadas, las promociones, la ubicación y la capacidad de conectar con el consumidor fueron factores relevantes para aprovechar las
oportunidades generadas por el torneo.
Desde antes del inicio del Mundial y a lo largo de todo el torneo, CANIRAC trabajó para preparar y acompañar a la industria restaurantera mediante
acciones de capacitación, promoción, generación de información y seguimiento al desempeño de los establecimientos. Este balance permite cerrar ese esfuerzo con datos concretos y, al mismo tiempo, identificar los aprendizajes que deja un evento de esta magnitud para fortalecer la
preparación del sector ante futuras oportunidades.