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Vea usted cómo se “desmorena” el Movimiento de AMLO ¡si hasta su propio hijo Andy López! ha buscado en varias ocasiones contactar con funcionarios de Estados Unidos a través de intermediarios, de acuerdo con un reportaje del diario The New York Times, retomado por diversos medios mexicanos.

Si bien dos agencias de seguridad estadounidenses examinan señalamientos en su contra, el reporte aclara que aún no existen conversaciones formales ni una investigación abierta…

… pero él y los agentes de la CIA, el FBI, la OFAC –entre otros– saben la enorme cantidad de corruptelas en las que este nepobaby, junto con su progenitor, hermanos y parentela, están involucrados: desde la venta de medicamentos a sobreprecio, el balasto de mala calidad y el enorme fraude del huachicol fiscal que, solo en escamoteo de impuestos, suma ya más de 600 mil millones de pesos. ¿Imagínese a cuántos miles de millones más ascenderán las “ganancias”?

Así que ¡las ratas se bajan del barco cuyo casco está pintado de un guinda cada vez más desteñido!

Los pleitos internos son ya casi un motín a bordo, pues muy pocos, escasísimos, son quienes siguen las órdenes, súplicas y hasta ruegos de la señora Claudia Sheinbaum a quien López Obrador de vez en cuando le presta el timón.

La opaca y hasta sucia selección de pre-precandidatos a 17 gubernaturas por la que dieron la cara las alférez Ariadna Montiel y Citlalli Hernández son la popa del descontento entre los cuatroteros. Lo que está en la proa son las indagatorias y las acusaciones del gobierno de Donald Trump hacia muchos de ellos.

Y es que, lo que comenzó como una ofensiva judicial y de inteligencia desde Washington para cercar a funcionarios mexicanos presuntamente vinculados al crimen organizado ha desencadenado una tormenta huracanada en el paquebote morenista en el que el Verde y el PT hacen las veces de botes salvavidas.

Pero, lejos de cerrar filas para consolidar la unidad cuatrotera, la escalada de indagatorias estadounidenses está reconfigurando la estructura de Morena que ya sufre boquetes en el casco, una descomposición política, una estridente guerra de todos contra todos donde la autopreservación individual ha comenzado a desplazar a la lealtad partidista.

Y a este paso, la mayoría se bajará en cualquier puerto seguro que Estados Unidos les ofrezca… y AMLO pronto se quedará totalmente solo, como náufrago entre el lodazal guinda, en Casa “La Chingada”.

Morena ya no les garantiza ninguna protección

Con otros términos y mucho mejor escrito, el analista Ghaleb Krame refiere en uno de sus recientes Reportes que la ofensiva estadounidense sobre la clase política mexicana no se ha desplegado como un hecho aislado, sino como una estrategia de cercamiento gradual que incrementa los costos políticos y psicológicos de sus objetivos antes de que un tribunal emita un fallo definitivo.

El patrón de presión ha seguido una clara secuencia de tres fases:

Primero, con la revocación de visados y la amenaza constante de sanciones por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro.

Luego, con procesos judiciales en cortes federales de EU y solicitudes formales de detención.

Y con informes sobre contactos directos entre agencias estadounidenses y posibles testigos o informantes en territorio mexicano.

Estas herramientas convierten la cooperación individual con autoridades extranjeras en una opción crecientemente atractiva para los implicados, frente a una lealtad incondicional al grupo que hoy ofrece cada vez menos garantías de protección.

El impacto de este cerco judicial ya no se limita a la oposición o a disputas interpartidistas; la verdadera brecha es interna. Las disputas territoriales y de supervivencia política han dejado al descubierto graves fracturas en estados clave como Baja California, Sinaloa, Sonora y Tamaulipas, donde gobernadores, exmandatarios y operadores del mismo partido se enfrentan por mantener la influencia.

Sin embargo, análisis recientes advierten que el fenómeno está mutando de una competencia horizontal entre figuras regionales a una peligrosa descomposición vertical que alcanza el círculo más íntimo del Poder Ejecutivo Federal.

Claudia, encubridora “de a pollo y de a huevo”

En efecto, las tensiones principales empiezan a perfilarse en los grandes centros de poder que orbitan Palacio Nacional, por lo que la señora Sheinbaum se ha convertido en rehén y defensora “de a pollo y de a huevo” de los corruptos, de quienes mantienen alianzas con los narcos, todos dentro de su partido.

Krame identifica a los principales focos de tensión en este orden:

El aparato de seguridad, bajo el mando de Omar El Batman García Harfuch, lo que ha provocado que los titulares del Ejército y de la Marina aparezcan como simples escoltas del titular de la (in)Seguridad Ciudadana.

Otro: Las redes de estrategia política y gubernamental asociadas a figuras como José Antonio Pepe Merino.

También el grupo político y diplomático, vinculado a Marcelo Ebrard.

Y finalmente la facción histórica, alineada con el legado de López Obrador, que mantiene peso fuera de las estructuras formales… aunque quienes por ahí sacan la cabeza son Martí Batres y su hermana Lenia, la oscura Clara Brugada y su equipo, entre quienes más descuellan.

Si bien estos roces podrían encajar en las dinámicas de competencia burocrática inherentes a cualquier administración pública, el factor de la presión judicial externa añade una carga sin precedentes. La disputa no es solo por el control de las instituciones o la narrativa pública, sino por el dominio de la información sensible y el control del riesgo, se lee en el Reporte.

 

Luego de Marina y Andy, ¿quién será otro “sapo”?

 

Pero el verdadero motor de esta descomposición no requiere de conspiraciones orquestadas ni de pactos secretos: surge de forma orgánica cuando la confianza colectiva se erosiona y el cálculo de supervivencia desplaza al proyecto común.

En este escenario, las preguntas estratégicas dentro de la élite política han cambiado drásticamente:

¿Quién será la próxima fuente de información, luego de que Marina del Pilar Ávila y el propio Andy López ya han sido expuestos como “sapos”? ¿Acaso Amílcar Olán?

¿Quién filtrará el siguiente expediente? ¿Quién decidirá que el costo político de proteger a un aliado supera los beneficios de mantener el silencio?

Cuando los mayores riesgos provienen simultáneamente de expedientes judiciales en el extranjero y de posibles filtraciones desde el propio entorno, el principal campo de batalla deja de ser la oposición política. La verdadera contienda se traslada al interior de la propia coalición, donde la carrera por reducir la vulnerabilidad personal amenaza con redefinir el mapa del poder en México.

La descomposición de Morena se acelera, cuando hasta el hijo que presume ser “político” de su fundador busca a los estadounidenses para “cantar” todo lo que sabe a cambio de intentar salvarse.

Y así, ese que presumía regenerar a la nación es un Movimiento quinceañero que difícilmente llegará a la madurez.

Indicios

 

Inconforme con la selección de Clara Luz Flores como pre-precandidata a la gubernatura de Nuevo León, la sinaloense radicada en San Pedro, Tatiana Clouthier, se unió a la diáspora morenista. En su cuenta de Facebook publicó el sábado reciente que, luego de reunirse con su equipo de trabajo, «concluimos que no vamos x cargos sino por transformar a #NL e iniciamos el movimiento #TodosConConciencia. Nuevo León no merece ser entregado. Bienvenida la revolución de las Conciencias». * * * Por hoy es todo. Reciba mi reconocimiento por la lectura que le dispensó a este Índice Político y, como siempre, mis sinceros deseos de que tenga ¡buenas gracias y muchos, muchos días!

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