El problema del sargazo en el Caribe mexicano se ha convertido en una pesadilla para el sector hotelero, restaurantero y prestadores de servicio.
La llegada de toneladas a las playas con fina y blanca arena y sus aguas color turquesa y transparente, prácticamente han quedado en lodazal y con olores fétidos.
Para que se dé una idea del tamaño del monstruo de esa alga marina en descomposición, datos oficiales arrojan que viene una oleada de al menos otras 50 mil toneladas que están en altamar, a escasos kilómetros de la costa de la Riviera Maya, Cancún y Tulum.
Los empresarios hoteleros alzaron la voz para pedir auxilio urgente a las autoridades de los tres órdenes de gobierno, no hay respuesta. Parece que hoy por hoy les importa más el Mundial y los registros para los próximos cargos del estado.
Por un lado, la indiferencia de la señora gobernadora de Quintana Roo, Mara Hermelinda Lezama y por el otro lado, las alcaldesas de Playa del Carmen y de Cancún, Estefanía Mercado y Ana Paty Peralta, ambas con miras a la candidatura por la gubernatura.
Que decir del propio senador presidente de la Comisión de Turismo, Eugenio “Gino” Segura que está totalmente ajeno al problema, pero que no pierde la visión con interés marcado de buscar la gubernatura de ese estado Quintana Roo, que es su residencia.
La estrategia que impulsó el gobierno de Claudia Sheinbaum y su antecesor, para que la Marina comprara buques para recoger el sargazo, así como el tendido de barreras kilométricas, simplemente han quedado rebasadas.
El número de elementos para atender el problema, es mínimo y por eso difícilmente han podido contener esas miles y miles de toneladas.
Y qué decir de la ocurrencia de la presidenta municipal de Playa del Carmen, Estefanía Mercado de llamar a su militancia disfrazada de ciudadanos y obligar a trabajadores de hotelería, para hacer un bloque de emergencia para limpiar las playas.
Otro personaje que también ha sido totalmente ajeno, es la propia secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez. Su mayor ocupación es cortar listones de eventos y más eventos en lo largo y ancho del país para la promoción del turismo.
Fue ajena por el derrame del petróleo y hoy parece que para ella no existe ningún problema de sargazo en las playas de Quintana Roo, una entidad que integra los destinos internacionales más importantes en la generación de divisas, Cancún y Playa del Carmen del país y entre los 10 más visitados del mundo.
Esa indiferencia de los tres órdenes de gobierno, aunado a los presidentes de la Comisión de Turismo en el Congreso de la Unión, por la falta de una estrategia mayor para atenderlo, se ha convertido en un daño sepulturero de restaurantes y hotelería en Quintana Roo.
La importancia que los hoteleros denunciaros, es que se están cayendo las reservaciones y se está registrando la huida del turismo internacional a otros destinos.
Existe el recuerdo de la importancia que hacen la comparación cuando azotó el huracán Wilma en octubre de 2005, que destrozó la zona hotelera de Cancún. El entonces Presidente Vicente Fox ( del PAN) atendió la emergencia que pidió el entonces gobernador Félix González Canto (del PRI) para atender ese destino.
Fox destinó toda la artillería económica del Estado para levantar esa entidad, principal generadora de divisas, en tres meses, junto con los municipios, el gobierno estatal, la banca comercial (fondeó la hotelería con créditos muy pero muy blandos) y los empresarios, se levantaron y en poco tiempo, Cancún volvió a brillar ante el mundo.
Quintana Roo recibe al año 20 millones de visitantes extranjeros y genera más de 15 mil millones de dólares, una cifra importante para el país, además de la ocupación laboral extraordinaria.
Hoy, la indiferencia gubernamental para atender el sargazo, la incapacidad del gobierno de Quintana Roo de gestionar esa ayuda, como lo hizo Félix González con Fox, y los legisladores de turismo agachones, dejan a la deriva la industria sin chimeneas. Los visitantes mundialistas que se podría aprovechar, simplemente los está ahuyentando.
NO CREO QUE SE ATREVA EU A INVADIR: MONREAL
Ricardo Monreal consideró que Estados Unidos no se atrevería a invadir México, porque sería un despropósito mundial. Que tenemos una Constitución y que tenemos un Himno Nacional.
Monreal como líder de la Cámara baja, expuso que la única alternativa que ofrece México a EU, es acuerdos bilaterales, cooperación, coordinación y combate al crimen organizado de manera conjunta con inteligencia y eficacia.
El problema de esa advertencias o amenazas que soltó el vicepresidente estadounidense, JD Vance de una posible intervención, se desprende de la negativa del gobierno mexicano de entregar la lista de políticos de Morena acusados de sus vínculos con los cárteles de la droga, encabezados por el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, el senador Enrique Inzunza y otros 8 más, de los que tres de ellos ya se entregaron como testigos protegidos o colaborativos.
Naturalmente que el senador presidente de la JUCOPO, Ignacio Mier y la presidenta de la Mesa directiva, ambos morenistas, defienden a capa y espada la postura de la Presidenta Claudia Sheinbaum.
Sin embargo, la presidenta de la Cámara de Diputados, la panista Kenia López su llamado ha sido atender esas peticiones del gobierno de Donald Trump con toda responsabilidad.