Compartir

Claudia Sheinbaum es la gran encubridora –y cómplice– de políticos de su partido señalados por la ciudanía e, incluso, por autoridades judiciales estadounidenses. Y ahora ¡hasta de juniors del régimen de Cuarta…!

Sin rubor alguno usa la tribuna de su programa de variedades matutino para alcahuetear a personajes como los que integran a “los 10 de Rubén Rocha Moya”, a Marina del Pilar Ávila, a Alfonso Durazo, a Américo Villarreal, a Mario Delgado y, ya también, al hijito de papi Andy López.

“Pruebas, pruebas, pruebas” exige como excusa a la fiscalía estadounidense que aún exige la detención de los políticos y funcionarios sinaloenses aliados de Los Chapitos.

Cuando los periodistas “de a deveras” le preguntan en sus mentiñeras sobre alguno de los individuos arriba mencionados, se escabulle derivando a la FGR de su empleada Ernestina Godoy las respuestas, al tiempo que ella tenga conocimiento… pues de todo es realmente desconocedora.

Sheinbaum se ha convertido en la abanderada de la impunidad de los corruptos de Morena.

Y, usted lo sabe, la impunidad en México es el cimiento estructural que corrompe al Estado, protege a las redes de criminalidad y nulifica la rendición de cuentas de la clase política.

La protección del poder político revela que los pactos transexenales y la falta de acción de la Fiscalía General de la República dejan sin castigo desfalcos históricos y casos de corrupción sindical o gubernamental, así como también desde al menos 2019 pactos y alianzas de los morenistas con los capos del narcotráfico, a quienes siguen brindando protección hasta militar, a cambio de recursos y logística para mantenerse espuriamente en el poder, mediante el pago de sobornos a los electores.

Es la impunidad y no la corrupción la que debilita al Estado frente a la delincuencia organizada y a las acciones fuera del marco de la ley del narcopartido en el poder.

Claudia Sheinbaum refleja una tolerancia sistemática a la violación de las leyes, y sus palabras en las mentiñeras y discursos sobre combate a la corrupción chocan con una realidad de impunidad cotidiana que afecta la estabilidad y gobernabilidad del país.

¿Estará esta señora consciente de las implicaciones que tiene para todos el que se haya convertido en la gran encubridora y cómplice de los delincuentes violentos y de los de que presumen tener el cuello blanco?

Obviamente, no.

Centenas de denuncias sin atender por las Fiscalías

Y sí, México tiene un problema. Un problema serio que no es el narcotráfico ni la delincuencia organizada ni la debilidad institucional. Es el hecho incontrovertible de que cada vez más mexicanos y extranjeros –que han disminuido sus visitas turísticas al país—nos sentimos cada vez más insegura en cada vez más zonas del país. Y hay razón para sentirse de ese modo: se pueden relativizar y disminuir las cifras todo lo que se quiera, pero no se puede negar la gravedad de la situación.

Este problema es el resultado de una concatenación desafortunada de eventos y procesos diversos, seguida por una oleada expansiva que tiene como motor a la impunidad y que se alimenta a sí misma en un ciclo que parece interminable.

Centenas de denuncias de robos, asesinatos y entrambuliques de rigor de quienes se dicen políticos, pero en realidad son politicastros, más serias querellas sobre delincuencia organizada, lavado de dinero, enriquecimiento inexplicable, fraude con divisas, huachicol fiscal y crímenes sin cuento, son echadas al cajón de la basura por la inútil y solo decorativa Fiscalía General de la República.

Sabe más un estudiante de Prepa que Claudia y Ernestina

Ha dicho apenas la gran encubridora –y cómplice—Claudia Sheinbaum que, en el escándalo que inició el tal Andy López porque el gobierno estadounidense canceló su visa de entrada al territorio del norte, el hijo de AMLO “nunca estuvo bajo investigación y reiteró que el retiro de la visa respondió a una decisión política e injerencista.

— ¿Alguna vez estuvo en el radar ante Manuel López Beltrán, un tema de huachicol?, la interrogaron.

«No estuvo y desde nuestro punto de vista, este es un asunto político. Porque hay otros delincuentes, o presuntos delincuentes, vamos a ponerlo así, donde no hay problema, u otros, personas políticamente expuestas, como les llaman ellos, donde, al revés, les abren las puertas. No voy a decir nombres, porque no quiero entrar en polémica», afirmó.

Otros personajes… muy menores: un par de marinos de rango medio, un exgobernador que dejó el poder en 1991, justo cuando la inquilina de AMLO en Palacio Nacional llegaba a Berkeley University como oyente, y por el irresuelto caso Ayotzinapa un exgobernador que renunció al cargo hace 12 años. Los peces grandes, los “de arriba” de hoy permanecen impunes.

A ella se sumó la señora Godoy, al frente de la “autónoma” FGR que, en redes sociales, lo que puede interpretarse entonces como una versión no oficial, informó que no cuenta con ningún dato de prueba para siquiera iniciar una carpeta de investigación por huachicol fiscal contra López Beltrán. Que es falso que cuente con testigos protegidos que hayan hecho señalamientos contra el también ex secretario de Organización del Movimiento de Renegados y Narcos (Morena).

Todo ello cuando, cualquier estudiante de preparatoria sabe que en materia de delitos graves que ponen en entredicho el interés supremo de la nación, se debe proceder de oficio contra una acusación de cualquiera de esos tamaños que pese contra cualquier sujeto, sea o no de la casta dorada de los rateros del pueblo.

Romero Deschamps tuvieron el morro de extender amparos para brindarle una protección descabellada.

Sí se puede actuar en contra de la impunidad, pero…

La naturaleza del fenómeno delinea la ruta de solución: si la violencia y la corrupción cuatrotera han crecido al amparo de la impunidad, reducir la impunidad puede revertir el proceso.

Ese objetivo se puede lograr por dos vías: primero, transformando nuestras instituciones de seguridad y justicia, haciéndolas más responsables y responsivas, aumentando su capacidad para proteger a los inocentes y castigar a los culpables, y…

… segundo, actuando estratégicamente con los recursos que tenemos, estableciendo prioridades y fijando reglas.

Y más adelante: El premio no es menor: disminuir la violencia cambiaría de tajo la percepción que tienen de México los extranjeros y los mexicanos. Nada contribuiría tanto a modificar el tono de la conversación nacional.

La oportunidad está ahí todavía. Si la señora Sheinbaum quisiera abandonar su papel de encubridora –y cómplice–, las autoridades, por el momento sin autoridad moral, solo tienen que dejar de minimizar los hechos, de ocultarlos y de mantener cerrados los ojos, ¿no cree usted?

Indicios

No solo las inútiles fiscalías generan la impunidad. La nociva reforma al Poder Judicial genera preocupación sobre un posible aumento de la impunidad debido a la sustitución de jueces y magistrados de carrera por perfiles elegidos por voto popular, la pérdida de independencia técnica y la posible vulnerabilidad de los tribunales ante intereses políticos o del crimen organizado. * * * El escribidor de este Índice Político agradece y reconoce a usted la lectura de este texto y, como siempre, le desea ¡buenas gracias y muchos, muchos días!

https://indicepolitico.com 
indicepolitico@gmail.com 
@IndicePolitico 
@pacorodriguez