El diputado federal del PRI, Erubiel Alonso Que, organizó y convocó al cuarto foro sobre la Ley General del Agua y las modificaciones a la Ley de Aguas Nacionales, denominada “Agua para Tabasco”, con el fin de escuchar las opiniones y demandas de productores, dirigentes, autoridades y ciudadanía en general.
En presencia del coordinador Rubén Moreira y la diputada y líder campesina Leticia Barrera, el legislador tabasqueño advirtió que la propuesta de Morena representa un intento de apropiarse de parcelas, ranchos y cultivos, afectando directamente el patrimonio de los tabasqueños.
Por ello, el también vicecoordinador parlamentario llamó a un rechazo total de la iniciativa recaudatoria y que busca un control total, pidió construir una defensa común más allá de los partidos, al destacar la presencia de Rafael Acosta, dirigente estatal del PRD, como muestra de unidad en torno a las causas de Tabasco.
Alonso Que señaló que las cosas no funcionan bien en la entidad, pues tiene el primer lugar en desempleo a nivel nacional, hay crisis económica y encima habrá nuevos impuestos, aunado al abandono en infraestructura y servicios públicos, sin nuevas calles, hospitales, universidades ni avenidas, mientras la inseguridad crece.
A su vez, Rubén Moreira explicó que la iniciativa enviada por la Presidencia de la República contempla las dos modificaciones en un solo paquete, que se encuentra en la Comisión de Recursos Hidráulicos, con opiniones solicitadas también a la Comisión del Campo y a la Comisión de Ganadería.
El coahuilense advirtió que la Cámara de Diputados convocó de manera urgente a tres foros regionales —norte, centro y sureste—, todos con sede en la Ciudad de México y con participación limitada vía Zoom. Señaló que este formato restringe el diálogo y apunta a una posible “vía rápida” en el dictamen, lo que genera preocupación sobre la falta de debate amplio y representativo.
Moreira Valdez insistió en que los productores, comunidades y especialistas se informen y participen, ya que la iniciativa incluye nuevas obligaciones de registro, permisos y sanciones que impactarán directamente en el manejo del recurso hídrico. “Nuestra obligación es difundir, escuchar y recoger opiniones, para que la ley no se apruebe sin un verdadero debate público”, concluyó.
En tanto, la diputada Leticia Barrera alertó que la nueva Ley de Aguas Nacionales, criminaliza a los usuarios, centraliza decisiones en un comité nacional y exige informes de producción vinculados al fisco, y llamó a una “revolución de conciencia” para defender la tierra y el agua como herencia de la Revolución Mexicana.
Subrayó que el PRI y el CNC escucharán a los productores y darán la batalla legislativa, exigiendo foros en los 32 estados para que la voz del campo sea tomada en cuenta. Destacó la necesidad de unidad entre fuerzas políticas y organizaciones campesinas para enfrentar una ley que afectará la vida diaria de todo el país.