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Al encabezar la sesión solemne para conmemorar el 72 aniversario del reconocimiento del derecho al voto de las mujeres en México, la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo Juárez, llamó a consolidar el camino de igualdad y justicia iniciado por las mujeres que en 1953 lucharon por sus derechos y por definir el rumbo democrático del país.

El derecho al voto femenino -dijo-, no fue una concesión sino “una conquista que transformó para siempre nuestra vida democrática, un triunfo del pensamiento, de la organización y de la acción de mujeres valientes que cambiaron para siempre el destino de nuestra nación”.

Castillo Juárez explicó el objetivo de la ceremonia para conmemorar el 72 aniversario de la publicación en 1953 del decreto de reformas al artículo 34 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, donde se reconoció como ciudadanas de la República a las mujeres mexicanas, lo que les valió el derecho de participar activamente en los procesos comiciales, logrando con ello un avance en la democracia e igualdad de nuestra patria.

La senadora de Morena rememoró a Rita Cetina Gutiérrez quien en uno de sus poemas llamó a levantar la voz y a creer en nuestra fuerza: “sacudid la inacción, alzad la frente, levantad con orgullo la cabeza y podremos decir con entereza que alcanza cuanto quiere la mujer”.

Estos versos, indicó, “nos recuerdan que no hace mucho las mujeres no teníamos ni voz ni voto en la vida pública de nuestro país, cuánto hemos avanzado desde entonces y hasta dónde podemos llegar si seguimos caminando juntas”.

La presidenta del Senado destacó que ahora la igualdad sustantiva es un principio consagrado en nuestra Constitución y que la paridad de género en los cargos de representación política es ya una realidad, además de que por primera vez en más de 200 años de nuestra vida independiente el Poder Ejecutivo es encabezado por una mujer.

Ante ello, reconoció a las mujeres que se negaron hace menos de un siglo a aceptar el destino donde no podían votar ni ser electas ni ocupar cargos públicos. Hubo mujeres, afortunadamente, que se negaron a aceptar ese destino, “mujeres que soñaron con otro país y que persiguiendo lo que entonces parecía una utopía, abrieron brecha para todas nosotras”.

Fue gracias a mujeres como Hermila Galindo, Elvia Carrillo Puerto, María del Refugio García Martínez, que seguimos construyendo sobre los cimientos de sus sacrificios y de su esperanza, a todas ellas las honramos hoy porque el 17 de octubre de 1953 se reformó la Constitución para reconocer la ciudadanía plena de las mexicanas y el 3 de julio de 1955 votaron por vez primera en una elección federal, mencionó.